miseria

Nuestras imperfecciones no deben desalentarnos

No deben agradarnos nuestras imperfecciones, y debemos decir con el Apóstol: ¡Miserable de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte? (Rom 7, 24), pero tampoco deben admirarnos ni desalentarnos; debemos sacar de ellas sumisión, humildad, desconfianza de nuestras […]

No perder la paz en el combate espiritual

Para combatir con mayor eficacia el desasosiego que es tan perjudicial, San Francisco de Sales procura descubrir cuál es la causa ordinaria, por no decir única, de esta falta de paz. Es el amor propio, el buscarse a sí mismo. […]