¿Buscas un verdadero dolor de corazón por tus pecados?

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Meditación: Declaración del amor de Cristo
  • Santa Catalina de Génova refiere que, cierto día, Dios le presentó una clara visión de sí misma, esto es, de sus malas inclinaciones contrarias al puro amor. Y comprendió que hubiera preferido no existir más bien que haber ofendido al amor divino, no sólo con el menor pecado, sino con la más mínima imperfección (José Tissot)
  • Nada, ni aun el temor a la muerte, me hará cometer voluntariamente un pecado venial. Cuando esta disposición esté arraigada en el alma, cuando hago con prontitud y facilidad los sacrificios necesarios antes que permitir a mi satisfacción un extravío venial, entonces he adquirido este segundo grado de la piedad, que es la fuga del pecado venial: ésta sería ya la vida sólidamente cristiana. (José Tissot) Ver más…
  • ¡Dios mío, en qué aberración vivo cuando llamo mal a lo que frecuentemente no lo es o apenas si lo es, y en cambio me cuesta trabajo creer que es mal lo que lo es tan grande!… ¡Los males que me afligen son con frecuencia tan convenientes! ¡El pecado venial no lo es jamás! Los mayores males contienen siempre algún bien; en el menor pecado venial, como pecado, no hay ni el más pequeño rastro de bien... ¿Quién entiende lo que es el pecado?… (José Tissot) Ver más…
  • Con el pecado venial… mi alma prefiere y antepone su satisfacción al orden de Dios, se agrada a sí misma y desagrada a Dios; el precepto está patente y obliga; mi alma lo ve, al menos un poco, y sin embargo escoge su satisfacción falsa; el placer es el que domina. (José Tissot) Ver más…
  • No consiste todo en saber que tal acto está en oposición mortal, venial o de simple imperfección con el orden querido por Dios, y que produce en mí tales resultados sensibles, es preciso además que yo sepa por qué y cómo mi alma es arrastrada a esta oposición y a esta desgracia, es preciso encontrar la fuente, el origen. (José Tissot) Ver más..
  • Nada es malo sino el pecado y lo que de éste participa. Gloria de Dios, bien único y universal… Pecado, mal único y universal… ¡Dios mío! ¡Cuántos males hay en el mundo, y sin embargo sólo hay uno! ¡Si yo supiese comprenderlo!… (José Tissot) Ver más…
  • Así siempre, en las curas corporales que Cristo nuestro Señor hacía por milagro, no sólo restituía la salud, sino que añadía nuevas bendiciones, haciendo que el remedio excediese a la enfermedad: así de bondadoso es con los hombres» (San Francisco de Sales) Ver más...
  • «Debéis aborrecer vuestras imperfecciones… con un aborrecimiento sereno, mirarlas (Carta 167) con paciencia, y utilizarlas para rebajar vuestra propia estimación; debéis sacar el provecho de un santo desprecio por vosotros mismos» (Carta 173). (San Francisco de Sales) Ver más…
  • «En resumen, no os enfadéis, o por lo menos, no os turbéis porque os habéis turbado, no os alteréis porque os habéis alterado, no os inquietéis porque esas molestas pasiones os han inquietado; tomad vuestro corazón y ponedlo suavemente en manos de nuestro Señor (Carta a una señora, 833)… Haced que vuestro corazón vuelva a estar en paz con vos misma… aunque estéis tan llena de miserias» (Carta 186). (San Francisco de Sales) Ver más…
  • Esta resolución puedo y hasta debo particularizarla, haciéndola recaer sobre el punto especial que domina en mi corazón; debe enderezar la tendencia que más se haya apartado de Dios, o bien afirmar la que más se ha acercado a Dios, y poner así completamente mi corazón en presencia de la gloria de Dios, bajo la voluntad de Dios y en la gracia de Dios: (José Tissot) Ver más..