condición humana

Nuestras imperfecciones no deben desalentarnos

No deben agradarnos nuestras imperfecciones, y debemos decir con el Apóstol: ¡Miserable de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte? (Rom 7, 24), pero tampoco deben admirarnos ni desalentarnos; debemos sacar de ellas sumisión, humildad, desconfianza de nuestras […]

Dios se complace en nosotros no obstante nuestra fragilidad

«Puede suceder que una Hermana que tropieza frecuentemente y comete muchas imperfecciones, sea más virtuosa y más agradable a Dios, o por su grandeza de ánimo que conserva en medio de sus imperfecciones, sin dar cabida a la inquietud y […]