virtudes teologales

Oración para alcanzar la esperanza

¡Oh Maestro mío! Concededme esta gracia de saber esperar, comprender y seguir vuestro movimiento, de saber permanecer en Vos a fin de obrar por Vos y con Vos; dadme la sinceridad y la flexibilidad necesarias para corresponder a vuestra acción; […]

Un ejercicio de contemplación: La oración de María de la A a la Z

Un ejercicio de contemplación: La oración de María de la A a la Z

La contemplación del Evangelio es uno de los elementos centrales que san Ignacio de Loyola marca en sus Ejercicios Espirituales. Explica que debemos acercarnos a ellos «como si presente me hallase», de manera que de su contenido y en el diálogo con Dios y con María, vayamos penetrando sus enseñanzas en esa contemplación íntima con ellos.

Dice San Ignacio que debemos «ver las personas, oír lo que dicen, ver lo que hacen» «y después reflectir en mí mismo para sacar un provecho» (Ejercicios Espirituales, nn- 106-108).

4 palabras clave para que disfrutes tu meditación diaria

4 palabras clave para que disfrutes tu meditación diaria

“Si siento que la meditación es un peso, ¿qué debo hacer?”

Respondo con otra pregunta: ¿la oración es para ti una actividad obligatoria o un encuentro querido?

Si es una actividad que cumples sólo porque debes cumplirla, comprendo que la oración se convierta en un peso difícil de cargar. Si siempre dejas la meditación para el final del día, si estás mirando continuamente el reloj mientras haces oración, si al cumplirse el tiempo terminas la oración de prisa y pasas a otra cosa, si el día en que la misa es más larga ya no haces meditación porque crees que convalida… entonces se ve claro que para ti la meditación es una rutina que cumples sólo porque debes cumplirla, como el estudiante que detesta la escuela y que va a clases porque no le queda más remedio.