métodos de oración

¿Cómo pasar de los rezos que cansan a la oración que se disfruta?

¿Cómo pasar de los rezos que cansan a la oración que se disfruta?

He conocido a muchas personas que pasan de la formalidad de los rezos al gusto por la oración. ¿Cuándo se da el cambio? Normalmente el cambio se da cuando se corrige o mejora el propio concepto de oración, cuando se adoptan las actitudes adecuadas y se recibe una gracia de Dios. ¿Cuál es el concepto correcto? y ¿cuáles son las actitudes apropiadas? El siguiente elenco puede iluminar.

Para cada punto hay dos alternativas. Repásalo con calma, preguntándote qué se ajusta más a tu modo de pensar, tu modo de actuar o tu actitud de hecho en el día a día de tu vida de oración.

III. Cristocentrismo de la vida espiritual

III. Cristocentrismo de la vida espiritual

La Carta a los Hebreos en el capítulo 11 hace un elogio de los hombres y mujeres que se destacaron por su fe antes de la venida de Cristo. Se menciona Abel, Henoc, Noé, Abraham, Isaac, Jacob, Sara, Esaú, Jacob, Moisés, Gedeón, Barac, Sansón, Jefté, David, Samuel. Todos ellos “murieron en la fe, sin haber conseguido el objeto de sus promesas, viéndolas y saludándolas desde lejos y confesándose extraños y forasteros en la tierra” (Heb 11, 13). El hombre de oración también se siente como extraño y peregrino en la tierra. Sabe que está aquí de paso, que la vida terrena no es eterna.

La pregunta del millón: ¿oras o “haces” la oración?

La pregunta del millón: ¿oras o "haces" la oración?

«¡Oh amor que supera toda sabiduría! ¡Oh amor supremo! El amor mayor, pues mi Dios se hace hombre y a mí me hace Dios. ¡Oh amor entrañable: te has rebajado, pero no has perdido nada de tu divinidad! El abismo de tu encarnación me obliga a pronunciar estas palabras apasionadas: , el incomprensible, hecho comprensión; , increado, hecho criatura; , inconcebible, hallado concebible; , espíritu impalpable, palpado por las manos de los hombres» (Beata Ángela de Foligno, De “El misterio de la Encarnación”).

¿Cómo orar cuando no sabes qué decirle a Dios?

Acabo de tener un taller de oración con un grupo de cincuenta chicas mexicanas que decidieron dar un año de su vida al servicio a la Iglesia: colaboradoras del Movimiento Regnum Christi. Durante el curso encontré a una de ellas caminando, profundamente conmovida. Me detuve y le pregunté: ¿qué te pasa? ¿puedo ayudarte en algo? Me respondió: “Acabo de vivir algo muy especial, nunca había tenido la experiencia del amor de Dios y Él me la acaba de conceder. Me encontré con Él y me sentí profundamente amada; pero no fue un sentimiento cualquiera, fue algo muy profundo.”

¿Cómo usar la música y el canto en la oración?

Canto mal, pero mientras estoy con Cristo Eucaristía con frecuencia brota una melodía del interior. Entre los cantos que tarareo desde dentro están: “¿Cómo te pagaré, oh Señor, todo el bien que me has hecho?”, “Sé que soy nada y del polvo nací, pero tú me amas y has muerto por mí….”, “Cerca de ti, Señor, yo quiero estar.”

¿Cuál es el mejor método para hacer oración?

«Todo maestro, para formar a todos en una sola virtud, la de la caridad, debe llegar al corazón de los oyentes con una sola doctrina, es verdad, pero no con una misma exhortación.

Porque de un modo se debe exhortar a los hombres y de otro a las mujeres. De un modo a los jóvenes y de otro a los ancianos. De un modo a los pobres y de otro a los ricos. De un modo a los alegres y de otro a los tristes […] De un modo a los que, por miedo al castigo, viven sin culpa, y de otro a los que de tal modo se han endurecido en la maldad, que ni con los castigos se corrigen […] De un modo a los que ni apetecen lo ajeno ni dan de lo suyo, y de otro modo a los que dan lo suyo y, sin embargo, no dejan de apoderarse de lo ajeno […] De un modo a los conocedores de los pecados de la carne y de otro a los que los ignoran. De un modo a los que lamentan los pecados de obra y de otro a los que lamentan los de pensamiento. De un modo a los que lloran los pecados cometidos, pero con todo, no los dejan, y de otro a los que los dejan, pero no los lloran. De un modo a los que obran y aplauden lo ilícito y de otro a los que motejan los delitos, pero no los impiden. De un modo a los que son vencidos por una concupiscencia repentina y de otro a los que deliberadamente se entregan a la culpa» (San Gregorio Magno, Regla Pastoral).

Método de oración Lectio Divina

Orar es dialogar con Dios; un encuentro personal con Dios vivo.

Un medio privilegiado para encontrar y escuchar a Dios es la Sagrada Escritura. Cristo está presente en su palabra, pues cuando se lee en la Iglesia la Sagrada Escritura, es Él quien habla (SC 7). La Biblia no es sólo un libro que contiene verdades y enseñanzas, sino es sobre todo lugar de encuentro con Cristo Resucitado.

Talleres de oración – método

Silencio, llamado y vocación II

Juan Pablo II nos invitó a llevar a cabo la nueva evangelización con un “nuevo ardor, nuevos métodos, nuevas formas”. Creo que esto debe referirse sobre todo al modo de interpelar y responder a cada persona en su dimensión interior y existencial, no sólo a cuestiones externas o a medios prácticos.

Otros métodos para aprender a orar

Es muy frecuente la pregunta: ¿Cómo rezar? ¿Cómo orar? ¿Cómo meditar? Por tanto, propongo un estilo o  método para ayudar a otros a mejorar su comunicación con Dios. Esto lo hacemos sobre todo en los cursos y talleres de oración y en la dirección espiritual, pero también por otros medios como éste. Seis puntos: