¿Cómo encontrar la paz profunda del corazón?

¿Cómo encontrar la paz profunda del corazón?

Los hombres somos bastante autosuficientes, pero a cada paso nos topamos con la evidencia brutal de nuestros propios límites. Nos damos cuenta de que somos frágiles, que no todo resulta como quisiéramos, que cometemos errores y pecados, que hay cosas que no dependen de nosotros y nos ponen un alto o una desviación en el camino, aunque no nos guste… Esto quita la paz.

¿Qué espera Dios de mí?

¿Qué espera Dios de mí?

Esta era una de las preguntas más profundas y urgentes que me planteé en mi juventud. Quería elegir bien, quería asegurarme de tomar un camino que fuera conforme al Plan de Dios sobre mi vida. Él como Padre tendría un sueño para su hijo, como Creador un plan para su criatura; y yo quería darle gusto y acertar en el uso de mi libertad y poder escuchar al final de mi vida: “Ven, siervo bueno y fiel, entra en el gozo de tu Señor.” (Mt 25,21)

 

8 consejos prácticos para rezar mejor el Rosario

8 consejos prácticos para rezar mejor el Rosario

El Papa Juan Pablo II dijo: “El Rosario es mi oración predilecta. ¡Plegaria maravillosa! Maravillosa en su sencillez y en su profundidad.” (JPII, 29 oct 78) Comenzó a rezarlo desde joven y nunca lo dejó. Él mismo nos cuenta que el Rosario le acompañó en momentos de alegría y de tribulación, y que en él encontró consuelo y le confió sus preocupaciones.

No tan sólo el testimonio de Juan Pablo II y de muchos otros Papas y Santos nos exhortan a rezar el Rosario todos los días, sino la misma Virgen María se ha ocupado en diversas ocasiones de pedirnos recurrir a esta forma de oración contemplativa, especialmente para pedir por la paz del mundo.

Te presento al mejor maestro de oración

Te presento al mejor maestro de oración

En los cursos y talleres de oración que he tenido hasta la fecha, he comprobado una y otra vez que el gran maestro de oración es Cristo Eucaristía. Al final de cada taller aplico una encuesta; a la pregunta ¿qué fue lo que más te sirvió? la respuesta más común es: la procesión con el Santísimo Sacramento o la adoración eucarística

Cuando las cosas resultan mal… 3 consejos

Cuando las cosas resultan mal… 3 consejos

Es inevitable, a veces las cosas resultan mal: pierdes el trabajo, a tu mujer o a tu marido les diagnostican cáncer, viene una crisis financiera y se te desploman tus inversiones, pierdes a tu novia cuando ya le habías dado el anillo, un hijo se vuelve drogadicto, tu socio te engaña, un huracán destruye toda tu cosecha, etc. Y hay personas a quienes se les junta todo.

¿Cómo contemplar el Corazón de Jesús y el Corazón de María?

¿Cómo contemplar el Corazón de Jesús y el Corazón de María?

El corazón es un signo sencillo que encierra un gran misterio. Es asequible, concreto y profundo. Dice más de lo que es, mucho más. Está cargado de afectos. Referirse al corazón es un modo sintético de considerar el gran misterio de la entrega en el amor. Los enamorados pintan corazones en los árboles y en las iglesias.

El Sagrado Corazón no es sólo una representación sensible, ni su devoción se queda en un conjunto de prácticas religiosas. La devoción al Sagrado Corazón evoca el amor del Hijo de Dios que se encarnó por amor y que entregó su cuerpo en la cruz mediante un acto de amor. Esta devoción ayuda a centrar la vida espiritual en el amor de Jesús, rico en misericordia. 

La devoción al Sagrado Corazón ¿conecta con los jóvenes?

La devoción al Sagrado Corazón ¿conecta con los jóvenes?

Cuando los jóvenes escuchan hablar de Jesucristo con ardor, con sinceridad y sencillez, quedan cautivados. Jesucristo es la persona más atractiva que existe. La persona y el mensaje de Jesucristo ejercen una poderosa fascinación sobre los jóvenes, pero es necesario hablarles de Él, ponerlos en contacto personal y vital con Jesucristo, Dios y hombre verdadero. Recordemos los encuentros del Papa Juan Pablo II con los jóvenes.

La devoción al Sagrado Corazón de Jesús centra la atención en el amor de Jesucristo a la humanidad. Y ese es el amor que los jóvenes necesitan: un amor genuino, el de un amigo que da la vida por sus amigos, con un amor sin límites, audaz como ninguno; el amor de un amigo fiel a toda prueba. El amor de Cristo es un Amor que te sigue amando igual aún cuando le olvidas o traicionas, un Amor que te abraza en las buenas y en las malas, a quien tienes y tendrás siempre a tu lado.

Hoy di: ¡Gracias, Padre!

El Padre Nuestro (Tercera Parte)

Hoy sé un hijo agradecido.

Levanta la mirada y dile gracias al Creador del universo:

Padre:

Gracias por el don de la existencia.
Gracias por haberme hecho a tu imagen y semejanza.
Gracias por el don gratuito de tu amor, gracias por amarme como soy.
Gracias porque me has dado ojos para ver,
oídos para escuchar, manos para acariciar,
inteligencia para conocer la verdad, voluntad para buscar el bien,
corazón para amar y para hacerlo tu morada.
¡Mi corazón: templo de la Trinidad! ¡Cosa maravillosa!