Oración al Corazón Divino de Jesús por la curación de un enfermo

1379
Oración al Corazón Divino de Jesús por la curación de un enfermo

Dulcísimo Jesús, que dijisteis:
«Yo soy la Resurrección y la Vida», que recibiendo y llevando en Vos nuestras enfermedades, curabas las dolencias de cuantos se te acercaban;
a Ti acudo para implorar de tu Divino Corazón a favor de los enfermos, suplicándote por intercesión de tu Santísima Madre, la bienaventurada siempre Virgen María, salud de los enfermos, quieras aliviar y sanar en la presente enfermedad a tu siervo….., si es conveniente para su bien espiritual y el de mi alma.
Señor Jesús, que al funcionario real que te decía: «Venid, Señor, antes que mi hijo muera», le respondisteis: «Vete, tu hijo vive».
Sánalo, Señor.
Señor Jesús, que al ciego de Jericó, que sentado junto al camino te decía en alta voz: «Jesús, Hijo de David, ten piedad de mí», le respondiste: «Recupera tu vista, tu fe te ha salvado», y al momento vió.
Sánalo, Señor.
Señor Jesús, que diciendo : «Quiero, sé limpio», limpiaste al leproso, que te decía suplicante: «Señor, si quieres puedes limpiarme».
Sánalo, Señor.
Señor Jesús, que librasteis al mudo poseído del demonio, hablando luego con admiración a las turbas el que antes era mudo.
Sánalo, Señor.
Señor Jesús, que sanaste al enfermo que llevaba treinta y ocho años de su enfermedad, junto a la piscina de las ovejas, diciéndole: «Levántate, toma tu camilla y anda» y anduvo. Sánalo, Señor.
Señor Jesús, que delante del hijo muerto de la viuda de Naím, enternecido, dijiste a la madre: «No llores»; y tocando el féretro, añadiste: «Joven, a ti te digo, levántate»; entregándolo luego vivo a su madre.
Sánalo, Señor.
Señor Jesús, que dijisteis: «Bienaventurados los que lloran porque ellos serán consolados». Sánalo, Señor.
Señor Jesús, que dijisteis: «En verdad, en verdad te digo, que todo cuanto pidieras al Padre, en mi Nombre, os lo dará».
Sánalo, Señor.
Omnipotente y sempiterno Dios, eterna salud de los que creen, escúchanos en bien de tus siervos enfermos, por quienes imploramos el auxilio de tu Misericordia; a fin de que recobrada la salud, te den en tu Iglesia ferviente acción de gracias. Por Cristo Nuestro Señor. Así sea.