Busco tu rostro, Señor

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Busco tu rostro, Señor

Busco tu rostro, Señor; quiero verte.
Tengo sed, quiero encontrarte.
A veces me quejo por tus largos silencios.
Tu silencio guarda tu misterio.
Eres todo bien y belleza; no soy capaz de abarcarte.
No es que calles permaneciendo indiferente a mi súplica.
Hablas de modo diferente y no siempre percibo tu voz ni te comprendo.
Que te acepte como eres y así te siga.
Que así te entienda, que así te ame.
Quiero aprender a escucharte.
Tú eres la Palabra, me hablas del amor del Padre.
Tú eres el Camino, me muestras siempre Tu Voluntad.
Tú eres la Luz del mundo, iluminas las cañadas más oscuras de la historia.
Tú eres el Buen Pastor, estás siempre a mi lado.
Que mi corazón esté siempre preparado para acogerte, como María.
¡Muéstrame tu rostro!
¡Dame, Señor, un corazón que escucha!

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Nació el 28 de febrero de 1961 en Monterrey, México. Pertenece a la Congregación de los legionarios de Cristo. Fue ordenado sacerdote por el Papa Juan Pablo II el 3 de enero de 1991. Después de 25 años de servicio en la secretaría general de la Legión de Cristo y del Movimiento Regnum Christi en Roma, preside actualmente la Cátedra de espiritualidad de la Universidad Anáhuac de México. Centra su ministerio en la dirección espiritual y la predicación de cursos de oración y retiros. Ha escrito: ¿Cómo orar? Guía sencilla para despertar el corazón profundo, y Oraciones para encontrar paz.