penitencia

El sentido de las penalidades cotidianas

Intemperies, accidentes, enfermedades, contrariedades de todas clases, esparcen con tanta frecuencia su amargura en la vida… La mano de Dios es la que dirige estos sucesos y la que distribuye estas pruebas, según los designios combinados de su justicia y […]

Rebelión de los sentidos

La rebelión de los sentidos contra el espíritu exige que sean reducidos a la obediencia, tratándolos como a esclavos. Pan, castigo y trabajo: he aquí lo que necesita el esclavo, dice el Espíritu Santo; y si fuere de mala inclinación […]

San Benito, un águila y los consejos para vivir la Cuaresma

Las letanías ¿oración o palabrería?

«Aunque la vida del monje debería tener en todo tiempo una observancia cuaresmal, sin embargo, como son pocos los que tienen semejante fortaleza, los exhortamos a que en estos días de Cuaresma guarden su vida con suma pureza, y a que borren también en estos días santos todas las negligencias de otros tiempos. Lo cual haremos convenientemente, si nos apartamos de todo vicio y nos entregamos a la oración con lágrimas, a la lectura, a la compunción del corazón y a la abstinencia.

Por eso, añadamos en estos días algo a la tarea habitual de nuestro servicio, como oraciones particulares o abstinencia de comida y bebida, de modo que cada uno, con gozo del Espíritu Santo, ofrezca voluntariamente a Dios algo sobre la medida establecida, esto es, que prive a su cuerpo de algo de alimento, de bebida, de sueño, de conversación y de bromas, y espere la Pascua con la alegría del deseo espiritual» (San Benito, Regla, Capítulo 49).