Navidad

Navidad y Gloria de Dios

A Jesús en Navidad

Reconozcamos la Gloria de Dios

En el tiempo de Navidad resuenan en nuestros oídos y en nuestros corazones las palabras del coro de los ángeles a los pastores de Belén: “Gloria a Dios en el cielo y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor” (Lc 2, 14). En la Navidad hablamos mucho, – y con toda razón- de paz, pero a veces nos podemos olvidar de la primera parte del canto celeste: “Gloria a Dios en el cielo”. La Iglesia nos habitúa a decir con frecuencia la doxología “Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo”. En los domingos del año litúrgico se entona en la Misa el “Gloria”, que recoge el canto de los ángeles. Pero corremos el riesgo de habituarnos a usar una palabra cuyo significado no entendemos bien.

La oración en Adviento: ¡Exultar de alegría!

La oración en Adviento: ¡Exultar de alegría!

Nos preparamos a la Navidad en el período de Adviento y la liturgia nos presenta personajes que han preparado la venida del Señor. Uno de ellos es la gran figura de San Juan Bautista. Los Evangelios nos lo describen como un hombre austero y penitente que vestía con piel de camello, alimentándose de langostas y miel silvestre (Mt 3, 4). En medio del desierto lanzaba su mensaje de conversión y proclamaba la cercanía del Reino de Dios (Mt 3, 1). Pero el primer encuentro de este hombre tan combativo con Jesús se caracterizó no por el combate, sino por la alegría.