contemplación

Orar no es un ejercicio puramente intelectual

Un alma (y no es más que un supuesto) que limitase regularmente su trabajo al raciocinio intelectual, aun cuando versare sobre materias de fe, no haría oración. Así se expresa sobre este particular, Saudreau, cuyas obras ascéticas son bastante conocidas: […]

La influencia benéfica de quien observa el silencio

La influencia benéfica y utilísima sobre su prójimo de quien observa el silencio, no sólo se manifiesta por la comunicación de sus instructivas observaciones sobre la vida interior, sino que el propio ejemplo de su vida retirada beneficia al laico […]