Matrimonio y familia

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MATRIMONIO Y FAMILIA

 

 

Oración para el día de la boda

Señor Jesús, salvador y amigo nuestro que transformaste el amor de los esposos cristianos en viviente imagen de tu irreversible amor a tu Iglesia que, a través de este mismo amor que nos plenifica, nos une y santifica, nos convierte en colaborador e intérpretes de tu amor creador.

Llegamos a tu altar para sellar para siempre, en tu presencia, mutua y gozosa entrega que convertirá nuestras vidas en comunidad de ideales y de amor, y en un cálido hogar donde surjan y crezcan sanos y felices nuestros hijos, que serán también , por el bautismo, tus hijos.

Te decimos gracias porque uniste nuestros destinos y te elegimos para siempre como el gran amigo, consejero y confidente de nuestros hogar.

Quédate siempre con nosotros, Jesús: para compartir nuestras alegrías, para fortalecernos en nuestra lucha diaria, para alentarnos en nuestras dificultades, para mantenernos en perfecta fidelidad recíproca, para inspirarnos en la educación de nuestros hijos, para que nuestra casa sea un oasis de paz y alegría.

Nosotros queremos vivir contigo, Jesús Dios nuestro, progresando en tu amistad, contando con tu asistencia, porque sabemos que tu presencia será para nosotros y nuestros hijos, la mejor escuela de amor y solidaridad, de respeto y comprensión, de delicadeza, entrega y juventud de corazón, de armonía y sinceridad, de alegría , ternura y santificación.

Sí, Señor Jesús: desde hoy y para siempre, nuestro hogar es tu hogar. Quédate con nosotros

 

Oración de los esposos

Señor haz de nuestro hogar un refugio de tu amor.
Que no haya ofensa, porque tú nos alientas.
Que no hay amargura, porque tú nos alientas.
Que no haya rencor, porque tú nos dar perdón
Que no haya desaliento, porque tú estás con nosotros.
Que sepamos marchar abrazados hacia Ti, en nuestro diario vivir.
Que cada mañana amanezca un día más de entrega y sacrificio.
Que cada noche nos encuentre con más amor de esposo.
Haz, Señor, de nuestras vidas una página llena de Ti.
Haz de nuestros hijos lo que Ti anhelas; ayúdanos a educarlos.
Haz que nos esforcemos en el consuelo mutuo.
Haz que hagamos del amor un motivo para amarte más.
Que demos lo mejor de nosotros para ser felices en el hogar.
Que cuando veamos el gran día de ir hacia tu encuentro, nos concedas hallarnos unidos para siempre a Ti. Amén.

 

Oración de una madre

Hazme buena, Señor, para mis hijos,
con la bondad de las cosas sencillas,
en cada mañana, en cada noche,
en la verdad de cada día.

Hazme fuerte, Señor, para darles
las palabras precisas
y mantenerme y mantenerlos
serenamente dignos.

Hazme fuerte, Señor, para acogerlos
oportuna y sin prisa,
que sepa aligerarles las tristezas
y compartir sus risas.

Hazme justa, Señor, para formarles
conciencias tranquilas
para que sean libres de malsanas pasiones;
hondos en el sentir y altos de mirar..

Hazme humilde, Señor, cuando les lleguen
sus triunfos y sus dichas,
que sepan ser prudentes
y no despierten adulación ni envidia.

Hazme humilde, Señor, aún más
cuando les toque atravesar desdichas,
que tus Diez Mandamientos los sostengan,
mi amor los conforte y Tu Amor los dirija.

Ampárales, Señor, no los dejes
atravesar peligros sin salida,
que entren limpios y firmes en la prueba,
para encontrar serenos la alegría.

Que sepan compartir y bien escojan
a quien ha de acompañarlos en la vida.
Hazme merecedora de ser Madre,
que para serlo fui por ti escogida.

Amen.

 

Oración por la familia

Juan Pablo II

Oh Dios, de quien procede toda paternidad en el cielo y en la tierra, Padre, que eres Amor y Vida, haz que en cada familia humana sobre la tierra se convierta, por medio de tu Hijo, Jesucristo, «nacido de Mujer», y del Espíritu Santo, fuente de caridad divina, en verdadero santuario de la vida y del amor para las generaciones porque siempre se renuevan.
Haz que tu gracia guíe a los pensamientos y las obras de los esposos hacia el bien de sus familias y de todas las familias del mundo.
Haz que las jóvenes generaciones encuentren en la familia un fuerte apoyo para su humanidad y su crecimiento en la verdad y en el amor.
Haz que el amor, corroborado por la gracia del sacramento del matrimonio, se demuestre más fuerte que cualquier debilidad y cualquier crisis, por las que a veces pasan nuestras familias.
Haz finalmente, te lo pedimos por intercesión de la Sagrada Familia de Nazaret, que la Iglesia en todas las naciones de la tierra pueda cumplir fructíferamente su misión en la familia y por medio de la familia. Tú, que eres la Vida, la Verdad y El Amor, en la unidad del Hijo y del Espíritu santo.

 

Oración para bendecir la mesa

Dada por el padre Pío a Juana Rizzani

Oh Jesús, tú que provees y alimentas a las aves del aire, provee y aliméntanos también a nosotros, que no sabemos ni sembrar, ni segar ni recoger.
Ven, bendice nuestro alimento y dáselo también a los que no lo tienen.

 

Padrenuestro conyugal

Padre Nuestro que estás en el Cielo;
como esposos te invocamos para crecer en el amor a Ti y entre nosotros.

Santificado sea tu Nombre;
y con amor santificar a nuestra esposa/o, creciendo en el diálogo, en el respeto, en la fidelidad y en la confianza.

Venga a nosotros tu Reino;
para que nuestro vínculo sea de unidad, nuestro trato sea de servicialidad.

Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo,
te pedimos aceptar tu voluntad sobre nosotros y también aceptar al otro en sus limitaciones.

Danos hoy nuestro pan de cada día,
te pedimos trabajo para sostenernos dignamente pero sin que sea lo que quite nuestro encuentro.

Perdona nuestras ofensas como perdonamos a los que nos ofenden: haznos generosos en el perdón mutuo.

No nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal: protégenos de la división y de todo lo que atente con nuestro matrimonio.
Amén.

 

Oración por los niños

Jesús, en este día te queremos pedir por todos los niños del mundo.
Por los niños que viven solos, y por los que tienen la alegría de tener una familia.
Por los chicos enfermos y por los que gozan de buena salud.
Por los niños que no pueden estudiar y por los que pueden ir a la escuela.
Que un día sea posible que todos tengan las mismas posibilidades de ser felices
y de ser queridos.
Que un día todos puedan crecer en libertad, en el amor de una familia, sin sufrimientos injustos y sabiendo que vos nos querés mucho y de verdad.

 

Oración para la bendición del hogar

Padre Celestial, te doy las gracias por el regalo de mi familia por la que ahora te ruego y sobre los que ahora te pido lluvias de bendiciones. Con San José como mi guía, pueda yo siempre estar dispuesto a compartir mi vida con ellos. Bendice a mi esposa a quien me has dado a mí como a mi cónyuge, participando en tu trabajo maravilloso de la creación. Pueda verla como mi igual y tratarla con el mismo amor que Cristo ha demostrado por su Iglesia.

Que María sea su guía
y le ayude a encontrar tu paz y tu gracia.

Bendice a mis hijos con tu vida y presencia.
Que el ejemplo de tu hijo
sea la base sobre la que
se construyen sus vidas,
que el Evangelio siempre
sea su esperanza y apoyo.

Te pido, Padre, protejas y bendigas a mi familia.
Vela por ella para que con la fuerza de tu amor
sus miembros pueden disfrutar de la prosperidad, poseer el don de tu paz y,
como iglesia viva en este hogar,
siempre demos testimonio de tu gloria en el mundo.
Amén.

 

Oración por la Familia

Haz, Señor, que en nuestra casa, cuando se hable, siempre nos miremos a los ojos y busquemos crecer juntos; que nadie esté sólo, ni en la indiferencia o el aburrimiento; que los problemas de los otros no sean desconocidos o ignorados, que pueda entrar quien tiene necesidad y sea bienvenido. Señor, que en nuestra casa sea importante el trabajo, pero no más importante que la alegría; que la comida sea el momento de alegría y de conversación; que el descanso sea paz del corazón y del cuerpo; que la riqueza mayor sea estar juntos.
Señor, que en nuestra casa el más débil sea el centro de la atención; que el más pequeño y el más viejo sean los más queridos; que el mañana no nos dé miedo, porque Dios siempre está cerca; que cada gesto esté lleno de significado; que te demos gracias por todo lo que la vida nos ofrece y tu amor nos da.
Señor, que nuestra casa sea el lugar de acogida como la casa de Marta, María y Lázaro en Betania.
Amén.

 

Oración para Vivir en Paz en la Familia

Señor, Dios nuestro, tu nos haz elegido para ser tus santos y tus predilectos. Revístenos de sentimientos de misericordia, de bondad, de humildad, de dulzura, de paciencia. Ayúdanos a sobrellevar los unos a los otros cuando tenemos algún motivo de queja, lo mismo que tú, Señor, nos has perdonado. Sobre todo, danos esa caridad, que es el vínculo de perfección. que la paz de Cristo brille en nuestros corazones. Esa paz que debe reinar en la unidad de tu cuerpo místico. que todo cuanto hagamos, en palabras o en obras, sean en nombre del Señor Jesús, por quien sean dadas gracias a tí, Dios Padre y Señor nuestro.
Amén.

 

Oración de un anciano por sus descendientes

Señor, ya se acerca el final de mi vida, tengo mucho más ayer que mañana;

Te agradezco mi pasado y en tus manos dejo el futuro,
Que se haga tu voluntad, ahora y siempre.

Tú me concediste la gracia de participar en la cadena de la vida: recibí de mis padres la vida que me regalaste e hice posible que otros recibieran ese don inestimable.

Hoy quiero pedirte por ellos, por mis hijos, por sus hijos, por los hijos de los hijos de mis hijos y por los que vendrán:

Permíteles gozar de la vida, como me lo concediste a mi,

Muéstrales tu amor de Padre, revélate a ellos misericordioso y comprensivo,
no tengas en cuenta sus faltas e imperfecciones,
sino la promesa que hiciste a nuestros antepasados
de sentarnos en tu Reino al final e los tiempos.

Dales la fuerza necesaria para vencer la tentación, que no les falte el pan de cada día, y que aprendan a perdonar a quienes los ofendan.

Enséñales a vivir en paz y sencillez y permíteles que vean a los hijos de sus hijos. Amén.

 

Oración por la Familia

Madre Teresa de Calcuta

Padre Celestial, nos has dado un modelo de vida en la Sagrada Familia de Nazaret. Ayúdanos, Padre amado, a hacer de nuestra familia otro Nazaret, donde reine el amor, la paz y la alegría.
Que sea profundamente contemplativa, intensamente eucarística y vibrante con alegría. Ayúdanos a permanecer unidos por la oración en familia en los momentos de gozo y de dolor. Enséñanos a ver a Jesucristo en los miembros de nuestra familia especialmente en los momentos de angustia.
Haz que el corazón de Jesús Eucaristía haga nuestros corazones mansos y humildes como el suyo y ayúdanos a sobrellevar las obligaciones familiares de una manera santa. Haz que nos amemos más y más unos a otros cada dia como Dios nos ama a cada uno de nosotros y a perdónanos os mutuamente nuestras faltas como todos perdonas nuestros pecados.
Ayúdanos, oh Padre amado, a recibir todo lo que nos das y a dar todo lo que quieres recibir con una gran sonrisa. Inmaculado Corazón de María, causa de nuestra alegría, ruega por nosotros. Santos ángel es de la Guarda permaneced a nuestro lado, guiadnos y protegednos.
Amén.

 

Oración por nuestra familia y parientes

Cardenal Newman

Te suplicamos, Jesús, por todos nuestros parientes y seres queridos y te pedimos estar siempre dispuestos a rogar por ellos. Condúcelos a la luz de la verdad, consérvalos siempre en esa verdad, si por dicha y concédeles el don de la perseverancia.
Te pedimos por nuestros parientes, padres y madre; por nuestros hermanos y hermanas, por cada uno de ellos en particular; por nuestros primos y toda nuestra parentela; por nuestros amigos más íntimos; por nuestros maestros y alumnos, por nuestros jefes y patrones, por nuestros servidores y trabajadores; por nuestros socios y compañeros de trabajo; por nuestros vecinos y por nuestros superiores; por todos aquellos que nos quieren bien y por los que no nos quieren; por nuestros enemigos; por nuestros competidores y rivales; por los que nos insultan y calumnian.
Te pedimos por ellos, no sólo en esta vida, sino también en su muerte, para que tengan la dicha de morir en gracia de Dios, para que Dios se digne reducir el tiempo de su expiación y admitirlos a su presencia.
Amén.

 

Consagración a San José

(de hijos por sus padres)

¡Oh glorioso San José,
Dios te encomendó el cuidado
de su Hijo unigénito
en medio de los muchos peligros de este mundo.
Venimos a
suplicarte que tomes bajo tu protección especial
los hijos que Dios nos ha dado.
A través del bautismo, ellos se hicieron hijos de Dios y miembros de su Santa Iglesia.
Los consagro hoy a ti,
para que a través de esta consagración
ellos puedan llegar a ser tus hijos adoptivos.
Guárdalos, guía sus pasos en la vida,
formar sus corazones con el modelo de Jesús y María.

San José,
que sentías la tribulación y la preocupación de un padre
cuando el niño Jesús se perdió,
proteger a nuestros queridos hijos por el tiempo y la eternidad.
Puede ser su padre y consejero.
que ellos, como Jesús,
crezcan en edad, así como en sabiduría
y en gracia ante Dios y los hombres.
Presérvalos de la corrupción de este mundo,
y danos la gracia de un día
estar unidos con ellos en el cielo para siempre.

Amén.

 

Oración de los padres por los hijos

Señor Padre todopoderoso, te damos gracias por habernos dado estos hijos. Es una alegría para nosotros, y las preocupaciones, temores y fatigas que nos cuestan, las aceptamos con serenidad.

Ayúdanos a amarlos sinceramente, a través nuestro has hecho surgir su vida; desde toda la eternidad tú los conocías y amabas.

Danos sabiduría para guiarlos, paciencia para instruirlos, vigilancia para acostumbrarlos al bien mediante nuestro ejemplo.

Fortalece nuestro amor para corregirlos y hacerlos más buenos. ¡Es tan difícil a veces comprenderlos!, ser como ellos nos desean, ayudarlos a hacer su camino! Enséñanos tú, Padre bueno,

Por los méritos de Jesús, tu Hijo y nuestro Señor.
Amén.

 

Oración de la madre por los hijos

Oh Señor, toma bajo tu protección los hijos que tu me has dado. No permitas que te ofendan con el pecado: elígelos para el cielo.
Salva a quienes les dimos la vida. Ayúdame a respetar y amar la vocación que les has designado. Te los ofrezco ya desde ahora con alegría y con reconocimiento profundo.
Perdona, Señor, mis debilidades y suple mis carencias, para que pueda cumplir lo más dignamente mi misión en la familia y en la sociedad.
Sostén a toda mi familia en el espíritu de fe, en la paz, y en la unidad del amor y haz que nos encontremos unidos contigo eternamente.
Amén.

Oración de un Padre

Douglas MacArthur

Dame oh Señor, un hijo que sea lo bastante fuerte para saber cuando es débil, y lo bastante valeroso para enfrentarse a sí mismo cuando sienta miedo.

Un hijo que sea orgulloso e inflexible en la derrota honrada, humilde y magnánimo en la victoria.

Dame un hijo que nunca doble la espalda cuando deba erguir el pecho, un hijo que sepa conocerte a Ti…
y conocerse a sí mismo, que es la piedra fundamental de todo conocimiento.

Condúcelo te lo ruego, no por el camino cómodo y fácil, sino por el camino áspero, aguijoneado por las dificultades y los retos, ahí, déjale aprender a sostenerse firme en la tempestad y a sentir compasión por los que fallan.

Dame un hijo cuyo corazón sea claro, cuyos ideales sean altos, un hijo que se domine a sí mismo, antes que pretenda dominar a los demás; un hijo que aprenda a reír pero que también sepa llorar, un hijo que avance hacia el futuro pero que nunca olvide del pasado.

Y después de que le hayas dado todo eso, agrégale, te suplico, suficiente sentido del buen humor, de modo que pueda ser siempre serio, pero que no se tome a sí mismo demasiado en serio.

Dale humildad, para que pueda recordar siempre la sencillez de la verdadera grandeza, la imparcialidad de la verdadera sabiduría, la mansedumbre de la verdadera fuerza.

Entonces, yo, su padre, me atreveré a murmurar: No he vivido en VANO

 

Oración de los padres por el porvenir de los hijos

Señor, tú conoces a cada uno y a cada uno llamas por su nombre, y das a cada hombre una vocación para llegar a la salvación, para darte gloria y para ser una ayuda a los hombres sus hermanos.

Ha llegado también para nuestro(a) hijo(a) el momento de descubrir el camino que has señalado para él(ella). Ilumina su mente con tu luz, sostenlo(a) con tu fuerza, para que no se contente con un ideal fácil.

Ilumínanos también a nosotros, sus padres, para que le ayudemos a reconocer su vocación y a realizarla generosamente, sin poner impedimentos a su libertad y sin oponernos a tu guía interior.

Amén.

 

Oración por un hijo ausente

Nuestro hijo, Señor, es también tuyo; está alejado de nosotros, pero está contigo y tu paternidad nos consuela. En ti permanecemos unidos.

Tú ves lo que nosotros no vemos; tu eres amorosamente providente. Aleja de él todo peligro. Protégelo ahora que está lejos de casa. Confiamos en ti, porque eres el mejor de los padres.

Amén.

 

Oración por los hijos que van a la escuela

Divino Salvador, que te sentaste junto con los maestros de la ley, te confiamos nuestros hijos mientras están en la escuela. Infunde en ellos el espíritu de sabiduría; abre sus inteligencias, a fin de que te conozcan cada día más, y aprendan los conocimientos que necesitan para su vida terrena y eterna.

Concédeles las virtudes de la obediencia y la diligencia. Que aprecien y amen a sus maestros y compañeros. Y que día tras día crezcan como tú en edad, sabiduría y gracia ante Dios y ante los hombres.

Amén.

 

Oración por los hijos

Señor, ilumina la mente
de nuestros hijos para que
conozcan el camino que Tú
haz querido para ellos,
para que te puedan dar gloria
y alcancen la salvación.

Sostenlos con tu fuerza,
para que alienten en su vida
los ideales de tu Reino.

Ilumínanos también a nosotros,
sus padres, para que les ayudemos
a reconocer su vocación cristiana
y a realizarla generosamente,
colaborando con tus inspiraciones
interiores.

Amén.

 

Oración de los padres por su hijo(a)

Señor Jesús que quisiste un día ser
también niño, protege a nuestro hijo,
fruto de nuestro amor, fuente de nuestra alegría,
esperanza de nuestra vida.

Tú que dejabas a los pequeños
que se acercaran a ti cuando estabas
en la tierra, Y los bendecías, bendice
también a nuestro hijo y no permitas
que su inocencia sea profanada por el mal.

Haz que crezca según tu ejemplo, en edad,
sabiduría y gracia. Acércanos a su inocencia;
haz que veamos tu rostro en sus ojos y que
en él reencontremos nuestra infancia,
con todas sus promesas.

Que nuestro hijo nos enseñe a ser niños
también a nosotros, para entrar en el reino
de los cielos.

 

Oración de la mujer embarazada

Señal de la Cruz.

Prepara mi corazón, Señor, para este rato de oración. Celebro con gozo a San Ramón Nonato ya que él te amó y fue fiel al Evangelio. Él vivió intensamente el seguimiento de Jesús, y le dedicó toda su vida. Él es el modelo de todas las cristianas y especialmente para mí porque estoy a punto de dar a luz. Por este motivo, ya que San Ramón es el patrono de todas aquellas que van a ser madres, imploro su intercesión ante vos, Señor. Haz que su memoria sea para mi estímulo de fidelidad a ti.
Oh Señor, Padre de bondad, Vos me habéis hecho el inmenso beneficio de engendrar a un hijo. Te doy las gracias por haberme hecho partícipe de vuestra paternidad en dar la existencia de un nuevo ser. Mientras espero su parto, vengo a pedirte tu protección por intercesión de mi abogado San Ramón Nonato, a fin que este fruto de mis entrañas pueda llegar felizmente a la luz de la vida. Así lo espero por los méritos infinitos de Nuestro Señor Jesucristo, vuestro Hijo y los de su Madre Santísima, la Virgen María.

 

Oración para dar gracias por el nacimiento de un hijo

Te damos gracias, Señor, por esta hijo/a que hemos recibido como un don de tu amor. Haz que seamos capaces de alimentarle, fortalecerle y educarle, de tal manera que sea plenamente miembro de la familia humana y en definitiva de la gran familia de Dios. Que, con nuestro ejemplo y nuestra palabra, aprenda que, si ha venido a este mundo, ha sido para llevar a cabo en él una misión de amor y de paz tal como lo hizo tu hijo Jesucristo.

Te damos una vez más las gracias por mediación de San Ramón Nonato, nuestro protector. Que la intercesión que ha hecho nos ayude también a dar a nuestro hijo una santa educación inspirada en los valores cristianos.

Contentos y agradecidos por el nacimiento de nuestro hijo/a, te dirigimos ahora aquella plegaria que tu hijo nos enseñó: Padre nuestro…

 

Oración por los jóvenes

¡Padre Santo! te pedimos por los jóvenes,
que son la esperanza del mundo.
no te pedimos que los saques de la corrupción
sino que los preserves de ella.

¡Padre! No permitas que se dejen llevar
por ideologías mezquinas.
que descubran que lo más importante
no es ser más, tener más, poder más,
sino servir más a los demás.

¡ Padre! Enséñales la verdad que libera,
que rompe las cadenas de la injusticia,
que hace hombres y forja santos.

Por en cada uno de ellos, un corazón universal
que hable el mismo idioma,
que no vea el color de la piel,
sino el amor que hay dentro de cada uno.

Un corazón que a cada hombre le llame hermano,
Y que crea en la ciudad que no conoce las fronteras,
Porque su nombre es universo, amistad, amor, Dios.
¡Padre Santo! Cuida a nuestros jóvenes.

Amén.

 

Oración del Joven por sus Padres

Señor, esta vida joven, que yo siento bullir en mi sangre, viene de mis padres, tú les comunicaste tu fuerza creadora y yo vine al mundo, los días van pasando y yo encuentro mayor energía en mi alma y en mi cuerpo, mientras veo a mi padre que se va gastando en el trabajo.

Este trabajo, Señor, ha hecho el milagro de mi juventud, los días van pasando y yo encuentro mayor gozo de vivir en mi alma y en mi cuerpo, mientras veo a mi madre que se va consumando por el cuidado de sus hijos.

Es esa solicitud, Señor, ha hecho el milagro de mi alegría. Ellos me han enseñado a amarte y a tenerte por amigo recompénsalos tu mismo, Dios todopoderoso, todo lo que han hecho por mí consérvalos jóvenes de alma, sé tú su consuelo. Y extiende sobre nuestra familia tu mano poderosa para que, unidos, vayamos pasando de esta casa a la casa que nos has preparado en el cielo.

Amén.

 

Oración a San José. Protector de las familias

Glorioso San José, protector, modelo y guía de las familias cristianas: Te ruego protejas a la mía. Haz reinar en ella el espíritu de fe y de religión, la fidelidad a los mandamientos de Dios y de la Iglesia, la paz y la unión de los hijos, el desprendimiento de los bienes temporales y el amor a los asuntos del cielo.

Dígnate velar sobre todos nuestros intereses. Ruega al Señor que bendiga nuestra casa. Otorga la paz a la familia, acierto a los hijos en la elección de estado. Concede a todos los miembros de nuestra familia y de todas las familias de la tierra, la gracia de vivir y morir en el amor de Jesús y de María. Amén.

 

Oración de la familia a San José

San José, queremos poner bajo tu protección a nuestra familia, para que cada uno de nosotros viva en la fidelidad al Espíritu en la escucha y cumplimiento de la palabra de Dios.
Sé para nosotros el modelo del amor desinteresado, que busca en primer lugar la felicidad de mi familia, Amén

 

Oración de los padres a San José

Oh santo esposo de María,
por el don que tú hiciste
de ti mismo
al servicio de su divina maternidad,
bendice nuestro matrimonio,
para que en nuestros corazones
reine la unión, la paz
y la concordia.
Junto con María
protege a nuestra familia
para que seamos siempre
fieles a nuestra misión
de esposos y padres,
en el mutuo amor y respeto.

 

Oración de los hijos a San José

Oh padre de Jesús,
tú que has tenido la suerte
de cargar en tus brazos a Jesús,
de acariciarlo;
protégenos también a nosotros
con tu amor paterno.
Defiéndenos
contra todo peligro
del alma y del cuerpo.
A ejemplo de Jesús,
haznos crecer
en edad y sabiduría,
para que podamos vivir siempre
en el amor de Jesús y María.

 

Oración a la Virgen que desata los nudos, ante problemas matrimoniales

Señora mía ¡Madre Santa de Dios! Muy confiado en la protección de tu influjo,
Luz del Espíritu Santo pido tu singular custodia
Y tu seno Maternal, que intercedas por la unión.
Tú, que con generosa gracia, deshaces los nudos complejos de la vida conyugal,
Hoy te ruego por la mía; por faltas nuestras he tejido,
una maraña de escollos en la cinta del amor,
por culpa nuestra, he llegado a la angustia y desazón,
que la existencia torna en sórdida y atribulada;
¡Mira aquí, Madre Nuestra!, Tus hijos somos;
perdona nuestros errores,
ayúdanos a desanudar esta madeja terrible,
tú eres compasiva, sufrida y Santa Mujer!, Madre del Cristo hasta en la Cruz;
Nosotros somos el hijo que El te ha señalado,
con toda esperanza, consuelo, con angustiosa carencia, pido tu intercesión,
¡Madre de toda pureza! Es mi deseo enmendar, desatando los nudos, que agobia a mi pareja;
¡Tú! junto al Hijo, Señor Nuestro, por mi matrimonio intercede,
que renovada la cinta sea, y los votos restaurar;
¡Dame Madre mía hoy, una oportunidad! el lazo no romperé, con que Dios ha unido,
con el amor te suplico, afecto y devoción, con la que celebro tu santísima Concepción,
Aceptes en tu gracia a mí; que por tu poderosa ayuda,
ante el único Mediador, y por tus méritos dispongan, se encaminen mis cosas
y estos nudos se deshagan, fruto de la vil ofensa,
Obra a tu Voluntad, tus humildes hijos suplican,
conseguir la paz armoniosa, que nuestro hogar requiere,
por ejemplo tomare, al que en Nazaret construyeron,
¡Oh! Sagrada Familia, Estable, Santo Modelo, con el Amor Maternal,
fraterna e intima unión, Del Hijo del Hombre, su Madre, y San José carpintero.
En tu inmenso y Maternal Amor, Bienaventurada Virgen María,
la que desarmas los nudos, Socórrenos,
Auxílianos, Aconséjanos, por nosotros Aboga,
y el camino ilumina, hacia el fin de vida plena,
Tómame en tu seno Madre mía, a merecer tu Santidad Materna
que por tus méritos gozas, con tu Hijo, Nuestro Señor, El supremo Hacedor.
Dios te salve, Hija de Dios Padre.
Dios te Salve, Madre de Dios Hijo.
Dios te Salve, Esposa del Espíritu Santo. Amen.

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Nació el 28 de febrero de 1961 en Monterrey, México. Pertenece a la Congregación de los legionarios de Cristo. Fue ordenado sacerdote por el Papa Juan Pablo II el 3 de enero de 1991. Después de 25 años de servicio en la secretaría general de la Legión de Cristo y del Movimiento Regnum Christi en Roma, preside actualmente la Cátedra de espiritualidad de la Universidad Anáhuac de México. Centra su ministerio en la dirección espiritual y la predicación de cursos de oración y retiros. Ha escrito: ¿Cómo orar? Guía sencilla para despertar el corazón profundo, y Oraciones para encontrar paz.