Señor de la cosecha

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Señor de la cosecha

El mundo es de Dios labranza,
y los frutos recogemos con su alabanza.
El trigo que sembramos un día
crecerá débil o con energía.
Primero la espiga asoma la nariz,
y luego aparece todo el maíz.
Señor de la cosecha, haz que seamos
puros e integrales, como estos granos.
Amén.