Reza y haz lo que quieras

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La oración es tan fuerte, tan poderosa, que se ha podido decir: “Reza, y haz lo que quieras.” La oración te guiará hacia la acción recta y justa. Para agradar a Dios no se necesita más que amor. “Ama, y haz lo que quieras”, dice el bienaventurado Agustín, “porque el que ama de veras no puede desear hacer algo que no agrade a aquel a quien ama”. Ya que la oración es la efusión y la actividad del amor, uno puede en verdad decir de modo semejante: “Para la salvación no se necesita más que la oración continua.” “Reza, y haz lo que quieras”, y alcanzarás la meta de la oración. Por ella obtendrás iluminación.(Relatos de un Peregrino Ruso)