Paciencia en el progreso espiritual

«Las flechas que vuelan a lo alto (Salm 90, 6) son las esperanzas vanas y las presunciones que, al principio de su conversión, ciertas almas deseosas de la perfección tienen de llegar pronto a la santidad. Se figuran que van a llegar a ser muy pronto nada menos que unas Teresa de Jesús o Santa Catalina de Siena, o de Génova. Esto está muy bien, pero decidme: ¿Cuánto tiempo pensáis emplear en llegar a ello? —Tres meses; menos, si es posible. —Hacéis bien en decir si es posible, porque de otro modo podríais equivocaros» (Sermón para el primer Domingo de Cuaresma).