27 abril,2017

La purificación se alcanza paso a paso

La purificación y curación ordinarias, tanto de las almas como de los cuerpos, se verifica poco a poco, progresivamente, pasando de un grado a otro, a fuerza de trabajo y de tiempo. Los ángeles de la escala de Jacob tenían alas pero no volaban, sino que subían y bajaban de escalón en escalón. El alma que sube desde el pecado a la devoción se puede comparar con el alba que, al levantarse, no ahuyenta las tinieblas de repente, sino que las va disipando poco a poco; la curación que se hace lentamente es la más segura, pues las enfermedades, tanto del alma como del cuerpo, vienen a caballo y corriendo, y se van a pie y paso a paso» (Introducción a la vida devota).