No hay peso que no levante la oración

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San Agustín y otros doctores dicen que los que caminan por la senda de la vida cargados son los pecadores que gimen bajo el peso de sus culpas. Si acuden a Dios, levantarán su frente, según la promesa divina y se salvarán por su gracia. Y es que Dios tiene mayores ansias de perdonarnos, que nosotros de ser perdonados. Así lo asegura el Crisóstomo. Y añade el mismo Santo: No hay cosa que no pueda la oración; te salvará aunque estés manchado con miles de pecados; pero ha de ser tu oración fervorosa y perseverante. En efecto, a todos los que acuden a su bondad con la oración los escucha el Señor y les concede la gracia con abundante profusión.(El gran medio de la oración – San Alfonso Maria de Ligorio)