vocación

Virgen del Carmen, y el hábito del Escapulario

Escapulario Virgen del Carmen

1. El providencial acontecimiento de gracia, que fue para la Iglesia el Año jubilar, la induce a mirar con confianza y esperanza el camino recién emprendido en el nuevo milenio. “Nuestro paso, al principio de este nuevo siglo -escribí en la […]

Ser Testigo del Evangelio

Afán Apostólico

XIV DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO TEXTO EVANGÉLICO Después de esto, designó el Señor otros setenta y dos, y los mandó delante de él, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares adonde pensaba ir él. Y les decía: […]

La Encarnación del Hijo de Dios

PRIMER MISTERIO (I) La Encarnación del Hijo de Dios En el principio existía la Palabra, la Palabra estaba junto a Dios, y la palabra era Dios. Ella estaba en el principio junto a Dios. Todo se hizo por ella, y […]

Habla San Juan Pablo II sobre San Carlos Borromeo

1. Hoy, 4 de noviembre, la Iglesia recuerda, como todos los años, la figura de San Carlos Borromeo, obispo y confesor. Puesto que he recibido en el bautismo precisamente el nombre de este Santo, deseo dedicarle la reflexión de la audiencia […]

6 Frases sobre el llamado a la santidad

La santidad no consiste en llevar a cabo cosas extraordinarias. Consiste en aceptar con una sonrisa lo que Jesús nos envía. Consiste en aceptar seguir la voluntad de Dios. La santidad no es un lujo de unos pocos. Es un […]

Tesoro en vasijas de barro

XXVIII Domingo del Tiempo Ordinario “B” (Sb 7, 7-11; Sal 89; Hbr 4, 12-13; Mc10, 17-30) Al meditar los textos que nos propone la Liturgia de la Palabra de este domingo, nos puede asaltar la pregunta sobre el significado de […]

¿Qué espera Dios de mí?

¿Qué espera Dios de mí?

Esta era una de las preguntas más profundas y urgentes que me planteé en mi juventud. Quería elegir bien, quería asegurarme de tomar un camino que fuera conforme al Plan de Dios sobre mi vida. Él como Padre tendría un sueño para su hijo, como Creador un plan para su criatura; y yo quería darle gusto y acertar en el uso de mi libertad y poder escuchar al final de mi vida: “Ven, siervo bueno y fiel, entra en el gozo de tu Señor.” (Mt 25,21)