3 agosto,2019

Vivir el Evangelio en vacaciones

Evangelio en vacaciones

TEXTO EVANGÉLICO

“Alma mía, tienes bienes almacenados para muchos años; descansa, come, bebe, banquetea alegremente”. Pero Dios le dijo: “Necio, esta noche te van a reclamar el alma, y ¿de quién será lo que has preparado?” Así es el que atesora para sí y no es rico ante Dios” (Lc 12, 19-21).

COMENTARIO

Entrados ya en el mes de agosto, en el que muchos gozan de un tiempo de vacaciones, es muy posible que se proyecte sobre este periodo no solo un descanso legítimo, sino ciertas licencias en el consumo y en las relaciones humanas.

La Palabra de Dios de este domingo puede parecer inoportuna, y “políticamente incorrecta”; sin embargo, la verdad más palpable es nuestra identidad mortal, y que por muchos bienes que acumulemos no nos evitarán la experiencia de finitud.

Si por el contrario, el tiempo de descanso lo convertimos en alcanzar la serenidad, la convivencia pacífica en familia, la contemplación de la naturaleza, el ejercicio de la hospitalidad con los amigos, no solo alcanzaremos la meta de un auténtico sosiego, sino la paz interior.

La sobriedad, la generosidad, la hospitalidad, la amistad, la lectura, la oración, las relaciones familiares, el ocio santo, se convertirán en auténtico tesoro, mientras los excesos en el comer y en el beber, además de ser un riesgo para la salud, producen una insatisfacción posterior. Es clásico el síndrome depresivo posterior a las vacaciones.

Goza del legítimo descanso, y que no se te escape el mes en la ansiedad de buscar fuera lo que llevas dentro, la relación de amistad con Dios.

CUESTIÓN

En tus vacaciones, ¿tienes un proyecto evasivo o sereno?

 


Agradecemos esta aportación a Don Ángel Moreno de Buenafuente (consulta aquí su página web)

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