¿Qué es la Adoración de los Reyes?

231
Adoracion de los Reyes

Observa la línea virtual ascendente. El Niño Jesús permanece en la mayor desnudez y abajamiento, el Verbo hecho carne, aunque siempre sobre el manto materno. En la escena central, el Niño aparece en brazos de su Madre, trono y regazo, adorado por los Reyes. El diálogo culmina en la presentación del Niño Jesús en el templo, y puesto en brazos del anciano Simeón, quien reconoce en el pequeño al Salvador, Luz de las naciones, y gloria de Israel, escenas de epifanía.

En el primer cuadro, los ángeles y María adoran. En el cuadro central, los Reyes se postran. En la presentación del Niño, todos permanecen de pie. Sabemos que los pastores, los ancianos y los extranjeros fueron los que rindieron homenaje al Hijo de Dios, nacido de mujer.

LA ADORACIÓN DE LOS REYES:

No es sumisión esclava, ni actitud servil.

No es acción humillante, ni gesto que degrada.

No es estrategia diplomática, ni aplauso vacío.

No es adulación, ni alabanza ficticia.

Adora quien ama y al tiempo siente libertad.

Adora el que cree, y siente anchura de corazón.

Adora quien reconoce ante sí la presencia divina.

Adora quien postrado se rinde sin especular.

Adorar es beso, unión, entrega,

es necesidad ante quien se revela Dios,

e implica acoger su voluntad,

al saberse remecido de gracia y de alegría.

Adora el humilde. Y no como chantaje.

Adora el pobre, sin especular por ello.

Adora el que busca y encuentra al Señor.

Adora quien se sabe pequeño ante su Creador.

Adora el santo, el místico, el contemplativo.

Adora quien sigue la luz interior.

Adora quien sale de sí y reconoce al Otro.

Adora quien desborda agradecimiento.


Agradecemos esta aportación a Don Ángel Moreno de Buenafuente (consulta aquí su página web) El contenido de este artículo puede ser reproducido total o parcialmente en internet y redes sociales, siempre y cuando se cite su autor y fuente original: www.la-oracion.com y no se haga con fines de lucro