Qué es la Lectio

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Concluida la preparación, se sigue luego la lección de lo que se ha de meditar en la oración. La cual no ha de ser apresurada ni corrida, sino atenta y sosegada; aplicando a ella no sólo el entendimiento para entender lo que se lee, sino mucho más la voluntad para gustar lo que se entiende. Y cuando hallare algún paso devoto, deténgase algo más en él para mejor sentirlo; y no sea muy larga la lección, porque se dé más tiempo a la meditación, que es tanto de mayor provecho, cuanto rumia y penetra las cosas más despacio y con más afectos; pero cuando tuviere el corazón tan distraído que no pueda entrar en la oración, puédese detener algo más en la lección, o ayuntar en uno la lección con la meditación, leyendo un paso y meditando sobre él, y luego otro de la misma manera; porque yendo de esta manera atado el entendimiento a las palabras de la lección, no tiene tanto lugar de derramarse por diversas partes como cuando va libre y suelto. (Tratado de La Oracion Y Meditacion – Pedro de Alcantara)