Los dones del Espíritu Santo nos hacen fieles a sus inspiraciones

La ciencia moderna ha descubierto y ha realizado aparatos prodigiosos que nos hacen captar esas ondas arcanas que vienen de todas las partes del mundo y que nos hacen escuchar a enormes distancias lo que se dice o lo que se canta en cualquiera parte de la tierra; quien tiene un aparto receptor, puede captar las ondas misteriosas y puede oír lo que se dice y lo que se canta a enormes distancias. Los Dones del Espíritu Santo son receptores divinos, receptores prodigiosos para captar las inspiraciones del Espíritu Divino. Quien no tiene un aparato de radio no puede oír lo que se canta o lo que se dice en otra parte; quien no tiene los Dones del Espíritu Santo no podrá captar las divinas inspiraciones. Los Dones del Espíritu Santo son esas realidades sobrenaturales que Dios ha querido poner en nuestra alma para que podamos recibir las inspiraciones del Paráclito. Pero mi comparación, como es natural, es incompleta: por los aparatos inventados por la ciencia moderna solamente se oye; por esos divinos aparatos, no solamente recibimos la luz y las enseñanzas del Espíritu Santo, sino también sus mociones, realizamos en el orden Espiritual— actos más finos, más perfectos, actos que son verdaderamente divinos. (El Espíritu Santo)