Todo lo puedo en Aquél que me conforta

No pensemos que exagera el Apóstol San Pablo en la frase que ya cité; nos lo dice de una manera clarísima: “Todo lo puedo en Aquél que me conforta”. A primera vista esa frase parece Jactanciosa y soberbia: todo lo puedo. No pone limitación ninguna el Apóstol, y poderlo todo es propio de Dios; ¿no es el único que puede decir: Yo todo lo puedo? ¿Por qué el Apóstol San Pablo se atreve a pronunciar esa palabra: “Todo lo puedo en Aquel me me conforta?” Quiere decir: todo lo puedo, porque cuento con Dios, porque poseo su fuerza, porque estoy revestido de su fortaleza divina; todo lo puedo, porque estoy confortado por Dios. Esa es la norma del Don de Fortaleza, la fuerza infinita de Dios. Y porque se posee esa fuerza se puede vencer toda dificultad; ¿acaso la fuerza infinita de Dios no vence todas las dificultades? ¿los obstáculos no son, no se convierten en medios en las manos omnipotentes de Dios? (El Espíritu Santo)