La vida litúrgica y la fe

Haz, bondadoso Salvador mío, que este deseo que tengo de vivir la Vida litúrgica se traduzca en un gran Espíritu de Fe para cuanto se refiere al culto divino. Los ángeles y los santos te ven cara a cara. Nada puede desviar su espíritu de las augustas Funciones, que constituyen uno de los elementos de su felicidad inenarrable. Pero ¿cómo yo, sometido a todas las flaquezas de la naturaleza humana, podré mantenerme en tu presencia, cuando te hablo con la Iglesia, si no desarrollas en mí el don de la Fe que recibí en el Bautismo? (Dom. J.B. Chautard, El alma de todo apostolado)