La vida cristiana es esencialmente amor

124

La vida cristiana es esencialmente amor, la caridad que el Espíritu Santo derrama en las almas y que es forma de todas las virtudes y vínculo de la perfección; pero es un amor ordenadísimo, pues la virtud, según la bella y profunda frase de San Agustín, es el orden en el amor. (El Espiritu Santo)