28 mayo,2017

La felicidad

[Además de la gloria de Dios,] mi felicidad es el fin secundario de mi creación. He sido criado para ser feliz: éste es también el fin de mi ser. Todo en mí aspira a la felicidad; desea, reclama y busca la felicidad: es la necesidad irresistible de mi naturaleza. Que quiera o que no quiera, sea por deliberación sea por instinto, busco siempre mi satisfacción porque Dios ha dispuesto así mi ser. La satisfacción en este mundo, la satisfacción en la eternidad; esta necesidad es tan profunda que sólo el infinito puede llenarla. Mis sentidos, mi alma, mi corazón, mi espíritu, todo en mí está hecho para la felicidad. Dios ha querido que ya en este mundo encuentre múltiples satisfacciones en el transcurso progresivo de mi vida hacia Él, durante la adquisición de este ser que constituye mi existencia temporal, y que por fin en la eternidad encuentre esta satisfacción única, infinita, último y completo reposo de todo mi ser, que se llama la salvación. La felicidad en este mundo, la felicidad en el otro: éste es también mi fin. (José Tissot, La vida interior)