La felicidad es generosa

Pensamos a las veces que la felicidad está dentro de nosotros mismos, imaginamos que ser felices consiste en atraer a nosotros todas las cosas, todos los bienes de la tierra, pensamos que en el palacio de la felicidad nosotros tenemos que ser el centro; y nos engañamos, la felicidad no es egoísta, la felicidad es generosa, o más bien dicho, no es el egoísmo, es la generosidad la que nos hace felices. Para ser felices necesitamos precisamente salir de nosotros mismos, olvidarnos un poco; para ser felices, necesitamos dar nuestro corazón y dar nuestros bienes. ¡Quién había de pensarlo! dando nos hacemos felices, porque dar es algo que está íntimamente relacionado con amar, y dar y amar son cosas propias de Dios. (El Espíritu Santo)