La esencia del examen de conciencia

Si comprendo lo que constituye la esencia misma del examen de conciencia veré que en el fondo es uno y no múltiple: en toda ocasión es preciso ir al centro de mi corazón, y siempre penetro en él de la misma manera, con esa rápida y profunda mirada que me revela inmediatamente mi situación. Así, pues, gran sencillez. Y además, gran facilidad: nada de largos rodeos, nada de fatigarse en detalles; basta un golpe de vista rápido sobre el conjunto del estado del alma. (José Tissot, La vida interior)