La confianza nos lleva al amor

Tratamos de luchar contra una tentación y no conseguimos nada. ¿Qué nos queda por hacer? Continuar sencillamente, tratando de creer y esperar que el amor misericordioso nos espera al final de nuestros difíciles esfuerzos y que vendrá a buscamos. Si hacemos esto, Dios nos dará la gracia del Amor y a medida que éste crezca, crecerá en nosotros el espíritu de sacrificio. Y esta es todavía su doctrina: no se llega al amor por espíritu de sacrificio, sino que se llega al espíritu de sacrificio por el amor. ¿Y cómo se llega al Amor? Sigue siendo Teresa la que nos responde: “La confianza y nada más que la confianza es la que nos lleva al Amor”. (Lafrance J, Mi vocación es el amor).