Importancia de la postura exterior en la oración

78

Por consiguiente, ya que Cristo Salvador nuestro vio que nada hay más provechoso que la oración, y también que este medio de salvación sería a menudo infructuoso por la negligencia e insensatez de los hombres y la malicia de los demonios (de tal manera que, a veces, sería pervertido en instrumento de destrucción), decidió El mismo aprovechar esta oportunidad, en su camino hacia la muerte, para reforzar su enseñanza con la palabra y con su propio ejemplo. Daba así los últimos toques a tema tan necesario (como hizo con otros temas de su catequesis).

Deseaba que supiéramos bien que hemos de servir a Dios no sólo con el alma, sino también con el cuerpo, pues ambos fueron por El creados. Quiso igualmente enseñamos que una actitud respetuosa y reverente del cuerpo, aunque tiene su origen y toma su forma del alma, aumenta al mismo tiempo la propia reverencia de ésta y la devoción del hombre a Dios. Quiso así mostrar Él la más humilde forma de sujeción, y veneró a su Padre del cielo en una postura corporal que ningún poderoso de la tierra se ha atrevido a reclamar, ni ha aceptado para sí cuando se la han ofrecido voluntariamente…

La agonía de Cristo, cap. I