El don de padecer por Cristo

Dice San Pablo (Phil., 1, 29): A vosotros es dado por Cristo no solamente que creáis en El, mas que padezcáis por Él. Y si los ángeles del Cielo pudiesen haber envidia de los hombres de la tierra, de esto la habrían, de que padecen por Dios. Y aunque por palabra de Dios (Jac, 1, 12) está prometida corona al varón que sufre tentación y fuere probado en ella—él cual galardón es muy bien hecho que lo consideremos y deseemos, para con mayores alientos no ser tibios en el obrar, ni flacos en el padecer, según se dice de Moisés (Hébr., 11, 26), que miraba al galardón, y David también (Ps., 118, 112)—; mas el verdadero y perfecto amor del Señor crucificado estima en tanto el conformarse con él, que tiene por muy gran merced y galardón el padecer por su Dios. (Juan De Ávila, Audi filia)