El don de entendimiento y la contemplación

El Don de Entendimiento es uno de los Dones de la Contemplación; por medio de él y por su influjo, el Espíritu Santo eleva a las almas a la Contemplación, que es una mirada singular y profunda de Dios y de las cosas divinas. Se pudiera decir que la contemplación es la luz bellísima de los que aman. Y esa Contemplación que poseen las almas que han llegado a cierta altura en los caminos de la vida Espiritual tiene como uno de sus principios esenciales el Don de Entendimiento. Pero no solamente es intelectual, sino que también tiene un influjo preponderante en nuestra vida práctica. Porque, como dice la Escritura, la fe obra por la caridad; y el Don de Entendimiento, al hacernos penetrar en las profundidades de las verdades de la fe, tiene también que hacernos comprender lo relativo a nuestras acciones, a las obras de amor y de caridad que tenemos que practicar para alcanzar la vida eterna. De manera que también el Don de Entendimiento tiene su influjo en lo práctico de nuestra vida, y como decía al principio, es indispensable para que podamos alcanzar la eterna felicidad de nuestras almas. (El Espíritu Santo)