Si Dios está con nosotros ¿quién estará contra nosotros?

Esto dice San Pablo así (Rom., 8): Si Dios es por nos, ¿quién será contra nos? El cual a su propio Hijo no perdonó, mas por todos nosotros lo entregó. ¿Pues cómo es posible que dándonos a su Hijo, no nos haya dado con Él todas las cosas? ¿Quién acusará contra los escogidos de Dios? Dios es el que justifica; ¿quién habrá que condene? Todo esto dice San Pablo. Lo cual bien considerado, debe esforzar a nuestro corazón a esperar lo que falta, pues tales prendas de lo pasado tenemos. Ni nos espanten nuestros pecados, pues el Eterno Padre castigó por ellos a su Unigénito Hijo, para que así viniese el perdón sobre quien merecía el castigo, si el tal hombre se dispusiere a lo recibir. Y pues Él nos perdona, ¿qué le aprovecha al demonio que dé voces pidiendo Justicia? Ya una vez fue hecha justicia en la cruz de todos los pecados del mundo; la cual cayó sobre el inocente Cordero, Jesucristo nuestro Señor, para que todo culpado que quisiere llegarse a Él y gozar de su redención por la penitencia, sea perdonado. (Juan De Ávila, Audi filia)