Dios escogió a la humanidad para unirse a ella

“Dios conoció eternamente que podía criar cantidad innumerable de criaturas de diferentes perfecciones y cualidades a quien poder comunicarse. Y considerando que entre todos los modos de comunicación, el de mayor excelencia era juntarse a alguna naturaleza criada, de tal suerte que la criatura quedase como injertada e ingerida en la Divinidad, haciendo con ella una persona, su infinita bondad… resolvió y determinó hacer esta comunicación. “Pero entre todas las criaturas que esta omnipotencia soberana pudo producir, tuvo por bien escoger de aquella humanidad que después, con efecto, se unió a la persona de Dios Hijo, y a ella destinó esta honra incomparable de la unión personal con su Majestad divina, para que eternamente gozase por modo excelentísimo de los tesoros de su gloria infinita. (S. Francisco de Sales)