Contemplar al Amado tras nuestra purificación

¿Quién podrá explicar lo que experimenta en el fondo de sus entrañas el alma cuando mira resurgir al Amado en medio de las sombras que se tornan en luz, al Amado, pero tan grande, tan bello, tan encantador, tan divino, que le parece mirarlo por primera vez? ;Es el mismo a quien ella entregó el corazón, pero no lo había conocido, ni siquiera sospechaba la hermosura de su rostro, el sol de su mirada, el cielo de su sonrisa, el océano de su bondad y el abismo de su amor! Tanta belleza no se puede contemplar sin morir, (El Espíritu Santo)