Cómo actúa Dios

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Aquí abajo Dios manifiesta muy poco, y como a disgusto y con pena, los secretos de su acción. Mi vista entenebrecida y torpe no ve más que la superficie, el espejismo exterior de los movimientos humanos; pero el designio cuya ejecución prosigue Dios, el resorte divino que mueve e impulsa, la acción divina que dispone y dirige todo a la santificación de los elegidos, esas profundidades misteriosas donde Dios oculta a nuestras miradas los movimientos de su sabiduría, de todo esto, ¿qué conocemos? No veo más que las apariencias exteriores que me engañan, que me parecen incoherentes porque no conozco ni el origen, ni el orden, ni el fin. ¡Qué pasmo de gozo y de admiración sentiré cuando me sean revelados, en el pleno día de Dios, los pormenores, la verdad, el esplendor de esta palabra! ¡Todo, todo contribuye al bien de aquellos a quienes la voluntad de Dios ha llamado a la santidad!… (José Tissot, La vida interior)