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¿Cómo escoger quien te ayude a crecer en tu vida de oración?

¿Cómo escoger quien te ayude a crecer en tu vida de oración?

Anoche recé el Rosario con un grupo de laicos en una casa particular. El hombre que lo dirigió se puso de rodillas delante de Cristo crucificado y de la imagen de María Santísima y nos guió con un profundo fervor. Una de las presentes me dijo luego: “Yo creo que él veía algo mientras rezaba”. Sí, veía a María con los ojos de la fe y rezaba como quien sabe que está realmente en los brazos de su Madre del cielo.

La devoción al Sagrado Corazón ¿conecta con los jóvenes?

La devoción al Sagrado Corazón ¿conecta con los jóvenes?

Cuando los jóvenes escuchan hablar de Jesucristo con ardor, con sinceridad y sencillez, quedan cautivados. Jesucristo es la persona más atractiva que existe. La persona y el mensaje de Jesucristo ejercen una poderosa fascinación sobre los jóvenes, pero es necesario hablarles de Él, ponerlos en contacto personal y vital con Jesucristo, Dios y hombre verdadero. Recordemos los encuentros del Papa Juan Pablo II con los jóvenes.

La devoción al Sagrado Corazón de Jesús centra la atención en el amor de Jesucristo a la humanidad. Y ese es el amor que los jóvenes necesitan: un amor genuino, el de un amigo que da la vida por sus amigos, con un amor sin límites, audaz como ninguno; el amor de un amigo fiel a toda prueba. El amor de Cristo es un Amor que te sigue amando igual aún cuando le olvidas o traicionas, un Amor que te abraza en las buenas y en las malas, a quien tienes y tendrás siempre a tu lado.

Queremos que los sacerdotes nos hablen desde el corazón, desde su propia experiencia

Queremos que los sacerdotes nos hablen desde el corazón, desde su propia experiencia

Cuando viajaba hacia el primer curso-taller de oración al que fui invitado en México, encontré en el avión a un sacerdote que regresaba de una peregrinación mariana por Europa central. Me preguntó a dónde iba, le expliqué y me dijo: “No les hables de teorías, sino de tu propia experiencia”. Llegué al curso y comencé preguntando al grupo: ¿Qué esperan de mí? La respuesta fue: “Háblenos desde el corazón, desde su propia experiencia”. Luego me invitaron a Rhode Island y comencé el curso de la misma manera. La respuesta: idéntica. Lo interpreté como un mensaje del Espíritu Santo.

Juan Pablo II me enseñó a orar

Juan Pablo II me enseñó a orar

Habrán visto a una persona arrodillada con fe ante Cristo Eucaristía, en un encuentro personal con Él, con los ojos cerrados, inmutable, completamente ajena a todo lo que sucede a su alrededor, centrada en Dios. Ves la actitud de esa persona y dices: verdaderamente está en la presencia de Dios. A su alrededor, en la sencillez de la escena, se percibe un ambiente de misterio.