Tercer domingo de Adviento

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Diciembre 15

Ser mejor en la familia.

Para empezar:
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Se encienden las dos velas de los domingos anteriores, se apagan las luces y se lee el texto del Evangelio

Del santo Evangelio según san Mateo: 11, 2-11

En aquel tiempo, Juan se encontraba en la cárcel, y habiendo oído
hablar de las obras de Cristo, le mandó II preguntar por medio de
dos discípulos: «¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar
a otro?».
Jesús les respondió: «Vayan a contar a Juan lo que están viendo y
oyendo: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios
de la lepra, los sordos oyen, los muertos resucitan ya los pobres
celes anuncia el Evangelio. Dichoso aquel que no se sienta
defraudado por mí».
Cuando se fueron los discípulos, Jesús se puso a hablar a la gente
acerca de Juan: «¿Qué fueron ustedes ayer en el desierto? ¿Una
caña sacudida por el viento? No. Pues entonces, ¿qué fueron a
ver? ¿A un hombre lujosamente vestido? No, ya que los que visten
con lujo habitan en los palacios. ¿A qué fueron, pues? ¿A ver a un
profeta? Sí, yo se lo aseguro; y a uno que es todavía más que
profeta. Porque de él está escrito: He aquí que yo envío a mi
mensajero para que vaya delante de ti y te prepare el camino. Yo
les aseguro que no ha surgido entre los hijos de una mujer ninguno
más grande que Juan el Bautista. Sin embargo, el más pequeño en
el Reino de los cielos, es todavía más grande que él».

Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor Jesús.

Vela:
Se enciende la tercera vela de Adviento. La rosa que es la que representa el gozo que sentimos ante la cercanía del nacimiento del Señor.

Para reflexionar:
Después de la lectura anterior, se guardan unos minutos en silencio y se hace la siguiente pregunta:

¿Qué hago yo para que mi familia sea mejor?

Cada miembro de la familia puede responder en voz alta si lo desea.

Propósitos:
Cada miembro de la familia podrá aportar cuál será su propósito durante la tercera semana o podrán formular uno para cumplirlo todos.

Para orar:
Padre, en nuestra familia crecemos y aprendemos a ser mejores, te pedimos hoy que nos ayudes a ser una familia cristiana y ser un buen ejemplo para los que nos rodean. Te pedimos la fuerza para mejorar o cambiar lo que sea necesario de nosotros para que nuestra familia sea mejor cada día. Amén.

Para terminar:
Todos los miembros de la familia  rezan juntos el Padre nuestro. Se encienden las luces y se canta una canción.

Para cantar: 

Cantar la canción “Campana sobre campana”.

Campana sobre campana

y sobre campana una,

asómate a la ventana

verás al niño en la cuna.

Belén, campanas de belén.

que los ángeles tocan

¿Qué nueva me traéis?

Recogido tu rebaño,

¿A dónde vas pastorcillo?

Voy a llevar, al portal

requesón, manteca y vino.

Belén, campanas de Belén,

que los ángeles tocan

¿qué nuevas me traéis?

Campana sobre campana

y sobre campana dos,

asómate a la ventana

porque ha nacido Dios.