Camino de Compostela

445

Camino de Compostela,

va un romero caminando

y es el camino de estrellas

polvareda de sus pasos.

En el pecho las vieiras,

y alto bordón en la mano,

sembrando por la vereda

las canciones y los salmos.

Llegó al corazón de España

por el monte y por el llano:

en los anchos horizontes

cielo y tierra se abrazaron.

Sube hasta el monte del Gozo

y allí de hinojos postrado,

las altas torres de ensueño

casi toca con las manos.

Romeros, sólo romeros,

dile que peregrinamos

con la mirada en el cielo

desde la aurora al ocaso.

Camino de Compostela,

todos los hombres, hermanos,

construyendo un mundo nuevo

en el amor cementado.

Ven, Santiago, con nosotros,

que tu bordón es un báculo,

el cayado del pastor

para guiar el rebaño.

¡Santo Apóstol peregrino,

llévanos tú de la mano

para ir contigo hasta Cristo,

Santiago el Mayor, Santiago!