27 noviembre,2018

Corona de Adviento; Primer domingo de Adviento

ORIGEN

La Corona de Adviento tiene su origen en una tradición pagana europea que consistía en prender velas durante el invierno para representar al fuego del dios sol, para que regresara con su luz y calor durante el invierno. Los primeros misioneros aprovecharon esta tradición para evangelizar a las personas. Partían de sus costumbres para enseñarles la fe católica.

La corona está formada por una gran variedad de símbolos:

La forma circular: El círculo no tiene principio ni fin. Es señal del amor de Dios que es eterno, sin principio y sin fin, y también de nuestro amor a Dios y al prójimo que nunca debe de terminar.

Las ramas verdes: Verde es el color de esperanza y vida, y Dios quiere que esperemos su gracia, el perdón de los pecados y la gloria eterna al final de nuestras vidas. El anhelo más importante en nuestras vidas debe ser llegar a una unión más estrecha con Dios, nuestro Padre.

Las cuatro velas: Nos hace pensar en la obscuridad provocada por el pecado que ciega al hombre y lo aleja de Dios. Después de la primera caída del hombre, Dios fue dando poco a poco una esperanza de salvación que iluminó todo el universo como las velas la corona. Así como las tinieblas se disipan con cada vela que encendemos, los siglos se fueron iluminando con la cada vez más cercana llegada de Cristo a nuestro mundo.

Son cuatro velas las que se ponen en la corona y se prenden de una en una, durante los cuatro domingos de Adviento al hacer la oración en familia.

El listón rojo : representa nuestro amor a Dios y el amor de Dios que nos envuelve.

 

ADVIENTO 2018

Se sugiere que cada domingo del Adviento y en Navidad, se pongan los miembros de la familia de pie alrededor de la corona, cerca del nacimiento a hacer la oración.

Primer Domingo de Adviento (Diciembre 2)

“El Amor en la Familia”

Para empezar:

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Se apagan las luces y se lee el texto del evangelio Lc 21, 25-28. 34-36

Lectura del santo evangelio según san Lucas

25 «Habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas; y en la tierra, angustia de las gentes, perplejas por el estruendo del mar y de las olas,
26 muriéndose los hombres de terror y de ansiedad por las cosas que vendrán sobre el mundo; porque las fuerzas de los cielos serán sacudidas.
27 Y entonces verán venir al Hijo del hombre en una nube con gran poder y gloria.
28 Cuando empiecen a suceder estas cosas, cobrad ánimo y levantad la cabeza porque se acerca vuestra liberación.»
34 «Guardaos de que no se hagan pesados vuestros corazones por el libertinaje, por la embriaguez y por las preocupaci0nes de la vida, y venga aquel Día de improviso sobre vosotros,
35 como un lazo; porque vendrá sobre todos los que habitan toda la faz de la tierra.
36 Estad en vela, pues, orando en todo tiempo para que tengáis fuerza y escapéis a todo lo que está para venir, y podáis estar en pie delante del Hijo del hombre.»

Esta es palabra de Dios.

Gloria a tí, Señor Jesús

Oración:
Que esta oración de la corona de Adviento que hoy comenzamos, nos ayude a unirnos como familia y a preparar cada uno nuestro corazón para esperar con alegría la llegada de Jesús en esta Navidad.

Vela:
Encender la primera vela morada recordando su significado: El color morado de la vela representa el espíritu de vigilia, penitencia y conversión, que debemos tener para prepararnos adecuadamente para la llegada de Cristo.

Para reflexionar:

¿Cómo hemos vivido el amor este año en nuestra familia?

Cada miembro de la familia si lo desea, puede responder en voz alta la respuesta, si no es así, puede reflexionarse en silencio.

Propósitos:
Después de la reflexión anterior, un miembro de la familia podrá sugerir algunos propósitos que como familia, podrían tener para prepararse durante esta primera semana y escogerán,  entre todos, un compromiso concreto para cumplirlo.

Oración:
Dios Padre, gracias por darnos una familia. Te pedimos que, ahora que comienza el Adviento, en nuestra familia podamos demostrarnos el amor que nos tenemos y vivamos cada día más unidos a Ti. Te pedimos que llenes nuestro hogar de tu amor divino. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.

Amén.

Para terminar:
Todos los miembros de la familia se toman de la mano y rezan juntos el Padre nuestro. Se encienden las luces y se canta una canción.

Cantar: (se propone ésta canción, pero pueden cantar cualquier villancico)

“Ven, Ven, Señor, no tardes”

Ven, ven Señor no tardes;
Ven, ven Señor que te esperamos:
Ven, ven Señor no tardes;
Ven pronto Señor.

El mundo muere de frío,
el alma perdió el calor;
los hombres no son hermanos,
el mundo no tiene amor.

Envuelto en sombría noche,
el mundo sin paz no ve,
buscando va una esperanza,
buscando, Señor, tu fe.

Al mundo le falta vida,
al mundo le falta luz,
al mundo le falta el cielo,
al mundo le faltas Tú.