Corona de Adviento; Primer domingo de Adviento

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ORIGEN

La Corona de Adviento tiene su origen en una tradición pagana europea que consistía en prender velas durante el invierno para representar al fuego del dios sol, para que regresara con su luz y calor durante el invierno. Los primeros misioneros aprovecharon esta tradición para evangelizar a las personas. Partían de sus costumbres para enseñarles la fe católica.

La corona está formada por una gran variedad de símbolos:

La forma circular: El círculo no tiene principio ni fin. Es señal del amor de Dios que es eterno, sin principio y sin fin, y también de nuestro amor a Dios y al prójimo que nunca debe de terminar.

Las ramas verdes: Verde es el color de esperanza y vida, y Dios quiere que esperemos su gracia, el perdón de los pecados y la gloria eterna al final de nuestras vidas. El anhelo más importante en nuestras vidas debe ser llegar a una unión más estrecha con Dios, nuestro Padre.

Las cuatro velas: Nos hace pensar en la obscuridad provocada por el pecado que ciega al hombre y lo aleja de Dios. Después de la primera caída del hombre, Dios fue dando poco a poco una esperanza de salvación que iluminó todo el universo como las velas la corona. Así como las tinieblas se disipan con cada vela que encendemos, los siglos se fueron iluminando con la cada vez más cercana llegada de Cristo a nuestro mundo.

Son cuatro velas las que se ponen en la corona y se prenden de una en una, durante los cuatro domingos de Adviento al hacer la oración en familia.

El listón rojo : representa nuestro amor a Dios y el amor de Dios que nos envuelve.

ADVIENTO 2019

Se sugiere que cada domingo del Adviento y en Navidad, se pongan los miembros de la familia de pie alrededor de la corona, cerca del nacimiento a hacer la oración.

Primer Domingo de Adviento (Diciembre 1)

«El Amor en la Familia»

Para empezar:

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Se apagan las luces y se lee el texto del evangelio :

Del santo Evangelio según san Mateo: 24, 37-44

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Así como sucedió en
tiempos de Noé, así también sucederá cuando venga el Hijo del
hombre. Antes del diluvio, la gente comía, bebía y se casaba, hasta
el día en que Noé entró en el arca. Y cuando menos lo esperaban,
sobrevino el diluvio y se llevó a todos. Lo mismo sucederá cuando
venga el Hijo del hombre. Entonces, de dos hombres que estén en
el campo, uno será llevado y el otro será dejado; de dos mujeres
que estén juntas moliendo trigo, una será tomada y la otra dejada.
Velen, pues, y estén preparados, porque no saben qué día va a
venir su Señor. Tengan por cierto que si un padre de familia supiera
a qué hora va a venir el ladrón, estaría vigilando y no dejaría que se
le metiera por un boquete en su casa. También ustedes estén
preparados, porque a la hora que menos lo piensen, vendrá el Hijo
del hombre».
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Oración:
Que esta oración de la corona de Adviento que hoy comenzamos, nos ayude a unirnos como familia y a preparar cada uno nuestro corazón para esperar con alegría la llegada de Jesús en esta Navidad.

Vela:
Encender la primera vela morada recordando su significado: El color morado de la vela representa el espíritu de vigilia, penitencia y conversión, que debemos tener para prepararnos adecuadamente para la llegada de Cristo.

Para reflexionar:

¿Cómo hemos vivido el amor este año en nuestra familia?

Cada miembro de la familia si lo desea, puede responder en voz alta la respuesta, si no es así, puede reflexionarse en silencio.

Propósitos:
Después de la reflexión anterior, un miembro de la familia podrá sugerir algunos propósitos que como familia, podrían tener para prepararse durante esta primera semana y escogerán,  entre todos, un compromiso concreto para cumplirlo.

Oración:
Dios Padre, gracias por darnos una familia. Te pedimos que, ahora que comienza el Adviento, en nuestra familia podamos demostrarnos el amor que nos tenemos y vivamos cada día más unidos a Ti. Te pedimos que llenes nuestro hogar de tu amor divino. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.

Amén.

Para terminar:
Todos los miembros de la familia  rezan juntos el Padre nuestro. Se encienden las luces y se canta una canción.

Cantar: (se propone ésta canción, pero pueden cantar cualquier villancico)

“Ven, Ven, Señor, no tardes”

Ven, ven Señor no tardes;
Ven, ven Señor que te esperamos:
Ven, ven Señor no tardes;
Ven pronto Señor.

El mundo muere de frío,
el alma perdió el calor;
los hombres no son hermanos,
el mundo no tiene amor.

Envuelto en sombría noche,
el mundo sin paz no ve,
buscando va una esperanza,
buscando, Señor, tu fe.

Al mundo le falta vida,
al mundo le falta luz,
al mundo le falta el cielo,
al mundo le faltas Tú.