Enseñanzas de Jesús en una Jornada

642
enseñanzas de Jesus

En los textos de la Misa de este domingo, vemos claramente varias enseñanzas de Jesús para nosotros aprendidas de una jornada de nuestro Señor.

(Job 7, 1-4.6-7; “Alaban al Señor, que sana los corazones destrozados”; 1Cor 9, 16-19.22-23; Mc 1, 29-39)

EVANGELIO

“Al salir ellos de la sinagoga, fue con Santiago y Juan a la casa de Simón y Andrés. La suegra de Simón estaba en cama con fiebre, e inmediatamente le hablaron de ella. Él se acercó, la cogió de la mano y la levantó. Se le pasó la fiebre y se puso a servirles. Al anochecer, cuando se puso el sol, le llevaron todos los enfermos y endemoniados. La población entera se agolpaba a la puerta.

Curó a muchos enfermos de diversos males y expulsó muchos demonios; y como los demonios lo conocían, no les permitía hablar. Se levantó de madrugada, cuando todavía estaba muy oscuro, se marchó a un lugar solitario y allí se puso a orar. Simón y sus compañeros fueron en su busca y, al encontrarlo, le dijeron: «Todo el mundo te busca». Él les responde: «Vámonos a otra parte».” (Mc 1, 29-38).

CONSIDERACIONES

– El texto evangélico nos ofrece la enseñanza de cómo distribuir el tiempo de una jornada según los distintos espacios que se citan: sinagoga, casa, a la puerta, lugar solitario; y según los momentos: a la mañana, durante el día, al atardecer, al alba. Esta referencia se convierte en luz para tiempos de confinamiento.

– Observamos que Pedro y Andrés no debieron de estar en la sinagoga ni celebrar el Sabbat. ¿Quizá estaban pescando o cuidando a su suegra? Sin embargo, Jesús se hospeda en su casa.

– Jesús da la mano a la suegra de Simón, que estaba enferma, y la cura. Son muchos los textos del Evangelio en los que aparece el Señor extendiendo la mano para curar. En estos tiempos de pandemia, sin ser imprudentes, deberemos estar atentos y cercanos. ¡Que no nos pueda el aislamiento del corazón!

– Jesús asiste a la reunión comunitaria; vive en familia; ejerce la misión de curar y de evangelizar; dedica tiempo a la oración íntima y personal, referencia magistral a la hora de programar nuestra jornada o agenda.

– Cuando uno es agraciado por el paso del Señor se convierte en discípulo, en servidor, como le ocurrió a suegra de Pedro.

– Jesús nos enseña a saber hacer el bien y a no detenernos en la complacencia del bien hecho, a actuar con generosidad y gratuidad.

– El Maestro es itinerante, a la vez que sabe detenerse ante los problemas y situaciones personales.


Agradecemos esta aportación a Don Ángel Moreno de Buenafuente (consulta aquí su página web) El contenido de este artículo puede ser reproducido total o parcialmente en internet y redes sociales, siempre y cuando se cite su autor y fuente original: www.la-oracion.com y no se haga con fines de lucro.