Signo

    411

    Presente en la lengua hebrea con la palabra Ot, se tradujo al griego primero con mystérion y luego con seméion.
    Se puede concebir el signo como todo aquello que, con una base histórica, permite el conocimiento del misterio creando las condiciones para la relación interpersonal.
    Se han dado diversas definiciones de signo en el curso de la historia; los estoicos fueron los primeros en definirlo: «lo que parece revelar algo»; más tarde, Tomás de Aquino y la Escolástica en general hablarán del signo como de « id quod inducit in cognitionem alteriusn. Se debe sobre todo a L. Wittgenstein, F. de Saussure y Peirce que se haya impuesto el signo en los estudios de lingüística. De todas formas, la acepción más común para definir el signo sigue siendo la de relación entre un significado y un significante (Diccionario teológico)

    « Índice