El Verbo se comunica según el Amor

81

Como el rayo de luz que nos trae todo el influjo benéfico del astro, pero a distintos elementos de ese rayo corresponde la riqueza de la luz, la caricia del calor y la eficacia de la acción química; así la gracia con su cortejo de dones realiza en nuestras almas todas las maravillas sobrenaturales, nos asemeja al Sol divino y, más admirable que el rayo del astro, nos trae el una de las Divinas Personas; los dones del entendimiento trazan en las almas la imagen del Verbo, que es luz de sabiduría, y nos hacen poseer a la sabiduría increada por especial misión; en tanto que los dones del amor nos asemejan al Espíritu Santo, que es el Amor infinito, y fundando la misión del Espíritu Divino, nos ponen en la felicísima posesión de El. Así lo enseña Sto. Tomás: El alma por la gracia se conforma a Dios. Por lo cual, para que una Persona divina sea enviada a alguno por la gracia es necesario que haya asimilación de éste a la Divina Persona que es enviada por algún don de la gracia. Y como el Espíritu Santo es amor, por el don de la caridad el alma se asimila al Espíritu Santo. Por lo cual, según el don de la caridad se realiza la misión del Espíritu Santo. Mas el Hijo es Verbo no de cualquier modo, sino Verbo que espira amor… Por consiguiente, no es enviado el Verbo según cualquiera perfección del entendimiento, sino según tal ilustración del entendimiento que produzca efecto de amor.(El Espíritu Santo)