Docilidad a las inspiraciones del Espíritu Santo

529

Para que se desarrollen en nosotros los Dones del Espíritu Santo, debemos ser dóciles a las inspiraciones del Espíritu divino. Cuando prestamos una atención amorosa y constante a la voz misteriosa del Espíritu de Dios, cuando nuestro corazón es dócil, entonces podemos escuchar mejor la voz del Espíritu, podemos recibir con mayor perfección sus santas inspiraciones. Y cuanto mejor recibamos esas inspiraciones divinas, más se irán perfeccionando en nosotros los receptores misteriosos que son los Dones del Espíritu ‘ Santo. (El Espíritu Santo)