Dios da más de lo que nos atrevemos a pedir

Dios a los que rezan da copiosamente con larga y abundante mano, y más de lo que se le pide, por que infinita es su riqueza, y por mucho que dé, nunca disminuyen sus tesoros… Así lo decía David: Porque Tú Señor, eres suave, manso y de gran misericordia para todos los que te invocan. Como si dijera: Las misericordias que derramáis son tan abundantes, que superan con mucho la grandeza de los bienes que os piden. Pongamos, por tanto, sumo cuidado en rezar con gran confianza y estemos seguros de que, como decía el Crisóstomo, con la oración abriremos para dicha nuestra el arca de los tesoros divinos.(El gran medio de la oración – San Alfonso Maria de Ligorio)