Confianza en el camino de Dios

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No hay que buscar razones para lo que Tú quieres, porque por encima de todo haces las cosas tan posibles que nos ayudas a entender bien que no hace falta más que amarte de verdad y dejarlo todo por Ti, para que Tú, Señor mío, lo hagas todo fácil. Bien viene aquí decir que finges dificultades en tu ley; porque ni veo, Señor; ni sé cómo es de estrecho el camino que lleva a Ti. Camino real veo que es, que no senda. Camino que, quien de verdad se pone en él, va más seguro.
El que te ama de verdad, va seguro por camino ancho y real. Lejos está el despeñadero. Cuando comienza a tropezar un poco, Tú le das, Señor, la mano.