2 marzo,2018

8 Frases sobre el amor a la Virgen María

Meditación: Dios te salve, María

“¡Qué agradecidos debemos vivir para con María por tanto amor! ¡Cuán reconocidos por el sacrificio de la vida de su Hijo que ella ofreció con tanto dolor suyo para conseguir a todos la salvación!”

Frase de San Alfonso María de Ligorio

 

“Cuando se pasa ante una imagen de la Virgen hay que decir:
“Te saludo, María. Saluda a Jesús de mi parte”.”

Frase de San Pío de Pietrelcina

 

“María, ¡dichoso mil veces quien te ama! “Si yo amo a María -decía san Juan Berchmans, estoy seguro de perseverar y conseguiré de Dios lo que desee””

Frase de San Alfonso María de Ligorio 

 

“Dios os salve, María, Madre de Dios. En Vos está y estuvo toda la plenitud de la gracia y todo bien.”

Frase de San Francisco de Asis

 

“ ¡Oh Virgen María, digna de la mayor veneración. Madre e Hija del eterno Rey, que mereces ser alabada por boca de todos, venerada con el máximo honor!”

Frase de Tomás de Kempis

 

“¡Y cómo aventaja esta buena madre en el amor a todos sus hijos! Ámenla cuanto puedan -dice san Ignacio mártir-, que siempre María les amará más a los que la aman.”

Frase de San Alfonso María de Ligorio

 

“Existen muchas otras formas de verdadera devoción a María, inspiradas por el Espíritu Santo a las personas santas y que son muy eficaces para la santificación…

1º con la buena y recta intención de agradar a Dios solo, unirse a Jesucristo, nuestra meta final y edificar al prójimo;

2º con atención, sin distracciones voluntarias;

3º con devoción, sin precipitación ni negligencia;

4º con modestia y compostura corporal respetuosa y edificante.”

Frase de San Luis María Grignon de Montfort 

 

“María está allá arriba, muy cerca de Dios, reina de la humildad, madre de la divina gracia, madre de mi Dios y madre mía. Se inclina hacia mí para decirme:…Soy vuestra madre para el tiempo y para la eternidad; tengo para vosotros todas las gracias, las del camino y las del fin; en mí están todas las esperanzas, las de la vida de allá arriba y las de la fuerza aquí abajo para llegar al cielo. Venid, pues, a mí todos los que suspiráis por mí; venid y saciaos de mis dulces frutos. Mi espíritu, que os dará la vida, es más dulce que la miel, y más suave que el panal de miel mi herencia, a la cual os conduciré”

Frase de José Tissot