¿Para los momentos de crisis? La oración

Dos dificultades en la oración: el tiempo y el silencio de Dios
Hemos comenzado un nuevo año. Temor y esperanza se mezclan en una unidad confusa. Situación complicada, sangrante en muchos casos, de la que partimos y anhelo por encontrar vías de salida y caminos de futuro. En todo caso, necesidad viva e imperiosa por edificar una realidad nueva. Tiempo de reconstrucción de una casa común y de una nueva sociedad, tiempo de regeneración y de renovación humana, cultural y social, tiempo para alumbrar un proyecto de largo alcance y vocación de pervivencia y futuro, y para hacer surgir una humanidad verdaderamente nueva con hombres nuevos, llenos de esperanza, capaces de superar la situación tan complicada y difícil que estamos atravesando.