Limosna

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    Es ésta una obra de caridad y una privación: por estas dos razones tiene gran eficacia para satisfacer por nuestros pecados: «redime tus pecados con limosnas». Cuando nos privamos de un bien para dárselo a Jesús dándoselo a un pobren no quiere Dios quedarse atrás en generosidad, y gustoso nos perdona una parte de la pena que merecemos por nuestros pecados (A. Tanquerey, Compendio de teología ascética y mística, 750, B)

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