Expiación

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    Es el acto con que el creyente pone remedio: a) al pecado cometido y a las consecuencias negativas que se derivan de él; b) a la falta de amor, que es raíz del pecado; c) a la división o enemistad que se ha establecido entre Dios y el hombre con el mismo pecado. La expiación puede realizarla bien el que ha pecado, bien otro individuo (expiación vicaria), que se compromete voluntariamente con su propia ofrenda amorosa y onerosa a compensar las faltas de otros (Diccionario teológico)

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